jueves, 11 de julio de 2024

La fragilidad del ser humano.

 



Hoy al despertar, encontré una nota en la cocina de parte de mi esposo que decía “Tu café está listo mi amor, te amo”, al ver este mensaje me sentí amada una vez más; estas son las pequeñas cosas que hacen de tu día y de tu vida un espacio especial, el cual va a determinar cómo vivirás esas horas que Dios te regalo para vivirlas hoy.

Luego de esto, al comenzar mi día con las rutinas habituales que consisten en la lectura de la biblia, oración, las alabanzas, ver las noticias, verificar y enviar mensajes a mis seres queridos, etc., vi una noticia muy triste sobre la muerte de una amiga de mi madre, con la cual tengo muchos bonitos recuerdos en mi pueblo querido.

Al reflexionar en la brevedad de la vida, en lo compleja de la misma, en lo rápido que pasa el tiempo y en lo mucho que puedes emocionarte por algo y a unos pocos minutos puedes leer una noticia que cambia tu estado de ánimo por completo, me hace pensar en la fragilidad del ser humano.

Existe una diferencia muy marcada entre aquellos que le creen a Dios y en aquellos que creen en Dios; en la Biblia nos dice que hasta los demonios creen y tiemblan, es por esto que es importante resaltar la diferencia; creer en Dios es saber que existe, pero créele a Dios es confiar y esperar en cada una de sus promesas, aunque no le podamos ver; esto es lo que hace diferente a los cristianos de las demás personas.

Vivir con la esperanza de ver a tus seres queridos y poder vivir con ellos por la eternidad, entender que hay vida en Jesucristo, esperar en el cumplimiento de su palabra es lo que nos da la esperanza de una vida fuera de este mundo oscuro y lleno de dolor; el entender que todas esas personas que han muerto solo están dormidas y que despertaran al sonar de la trompeta, en aquel día cuando Cristo venga en gloria, da esperanza a todo aquel que le cree a Dios.

Es por esto que cuando alguien muere, debemos entender que no se ira eternamente, que le volveremos a ver, todos estamos aquí de tránsito, pero llegara aquel día en que Jesucristo con voz fuerte, con voz de Arcángel y con trompeta de Dios, llamara a aquellos que han muerto con la esperanza de la resurrección.

Les comparto este verso bíblico y espero que les ayude a incrementar su fe y a esperar en el fiel cumplimiento de las promesas de aquel que creo los cielos y la tierra y todo lo que en ellos hay.

“Hermanos, no queremos que ignoren lo que va a pasar con los que ya han muerto, para que no se entristezcan como esos otros que no tienen esperanza. ¿Acaso no creemos que Jesús murió y resucitó? Así también Dios resucitará con Jesús a los que han muerto en unión con él.
(1 Tesalonicenses 4:13-14)”

La invitación de hoy es para que no estemos tristes por aquellos que duermen en el Señor, tenemos la bendita esperanza de verlos otra vez; pero también a que disfrutemos todos aquellos pequeños y breves momentos que podemos experimentar y sentir el amor de nuestros seres amados. Aprovechemos cada segundo de nuestras vidas para expresar el amor, el perdón, compasión, gratitud, respeto, admiración y todos aquellos sentimientos que nacen del amor de Dios para sus hijos, y que aprendamos a expresarlos de corazón.

Disfruta este día como si fuera el ultimo de tu vida, haz una lista de las cosas que te gustaría hacer (si hoy fuera ese último día), no escatimes espacio ni tiempo, procura no olvidar nada, y pon manos a la obra; Dios nos regaló hoy 24 horas, así que aprovechémoslas.

Recuerda que Dios es bueno todo el tiempo y que todavía hay Oloracielo.

Oración del día: Señor enséñame a esperar y a confiar en tus promesas; muéstrame tu amor una vez más y permíteme amar a mi prójimo como a mí mismo. Que nunca olvide yo, la fragilidad del ser humano. Da consuelo a las almas afligidas y permíteme ser mensajero de amor y de esperanza, en el nombre de Cristo Jesús amen.


viernes, 5 de julio de 2024

Como las plantitas de tomate…

 



 

    ¿Has visto alguna vez el proceso de crecimiento de una matita de tomate silvestre?; En este año he tenido la oportunidad de sembrar unas plantitas de tomate en el jardín de la casa, he visto día tras día su progreso, también he observado como la yerba silvestre crece alrededor de los tomates, y como (si me descuido un día) esa yerba se roba todos los nutrientes que deben adquirir mis plantitas de tomate para que puedan dar buenos frutos.

    He tenido que estar pendiente de arrancar toda esa mala yerba del derredor de mis plantitas de tomate, y también debo regarlas diariamente con mucho cuidado y precaución, para que puedan seguir desarrollándose. También he tenido que colocar unos cartelitos para que las demás personas sepan que allí están sembradas unas plantitas de tomates, así tendrán cuidado de no hacerles daño.

    Este mismo proceso puede ser un referente para comparar nuestra vida espiritual; debemos estar muy pendientes de todas esas malas yerbas que crecen a nuestro derredor, estas pueden ser malos hábitos, malas costumbres, malas compañías, malos consejos, programas y música que no edifican nuestra vida espiritual, y todas aquellas cosas que de una forma u otra nos alejan del amor de nuestro Dios.

    Debemos colocar cercos alrededor nuestro, pero cercos fuertes y seguros, con la finalidad de poder protegernos de las asechanzas del enemigo de las almas; también debemos de tener alguna señal que nos identifique y nos distinga de las demás personas, esto con el propósito de que cuando nos vean, entiendan que el que vive en nosotros es un ser Santo y Poderoso. Estas acciones nos ayudaran a mantenernos firmes en nuestra fe y constantes en nuestro caminar por este mundo. Es bueno entender que también (para ayudarnos con esta tarea) podemos congregarnos y socializar con personas que tengan nuestro mismo sentir, una misma fe, que busquen de todo corazón a Dios, tal y como nosotros le buscamos.

    Podemos tener experiencias inolvidables y extraordinarias, si solo nos dejamos guiar por el Espíritu Santo; Este está encargado de revelarnos la presencia de nuestro Dios en cada respirar de nuestra vida. Nos llenara, transformara y nos guiara a toda verdad, para que podamos cada día ser más fuertes en Dios nuestro redentor.

    La invitación de hoy es para que depositemos nuestra confianza en Dios, y le pidamos de todo corazón que nos ayude a escoger con sabiduría a nuestros amigos, que podamos colocar cercos alrededor nuestro para que nada que pueda dañarnos entre en nuestras vidas y que nos identifiquemos cada día como hijos de Dios, mediante nuestras palabras y acciones. Que Dios pueda bendecir tu entrada y tu salida, que te fortalezca y que te colme de sabiduría para poder elegir lo bueno.

Dios te bendiga y te guarde, recuerda que hay Oloracielo.


lunes, 1 de julio de 2024

Atentos al cambio.

 



Muchas personas están a la espera de que la actitud, la personalidad, el carácter o simplemente el tono de voz de los demás, cambien para con ellos; pero ellos no se detienen a pensar en la forma en que transmiten su mensaje. Muchos de nosotros inconscientemente nos enfrascamos en una conversación de donde podemos salir brutalmente dañados solo por utilizar un tono de voz inadecuado; otros, simplemente ni se inmutan, y van por la vida ofendiendo y maltratando verbalmente a los demás, Se apoyan en la frase “Soy así, y hay que quererme como soy”.

Pues te cuento mi querido hermano y amigo, que nadie está obligado a quererte como eres; no podemos pasar por la vida cargando tus carencias, debilidades, resentimientos y dolores pasados. Todos fuimos dotados de características muy especiales, que nos distinguen de otras razas y seres creados. Por ejemplo, tenemos la capacidad de razonar, que no la tienen otras especies, entonces ¿Por qué solo utilizamos esto para cuando nos conviene? ¿A caso no nos conviene también vivir en paz y armonía?

En el libro de Romanos dice:” Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor” (Rom. 12:18-19), esta lectura nos invita a que reflexionemos en nosotros mismos y nos invita a dejar que Dios actúe en nosotros y que incluso pelee nuestras batallas.

No fuimos creados para vivir juzgando las actitudes y comportamientos ajenos, fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, por lo que es una invitación a que nos revisemos internamente y a que busquemos ser mejores cada día, para así podernos asemejar al diseño inicial.

Hoy la invitación es, que calmemos esa voz exterior y que nos llenemos de tanto amor y paz, que de nuestros labios no puedan brotar palabras fuera de tono ni mucho menos palabras que hieran a nuestros semejantes. Si sientes que alguien ha sido muy duro contigo, te ha maltratado o te ha hecho sentir mal, pregúntale ¿Qué puedes hacer para que esa relación mejore? Esta pregunta puede llevar a la reflexión también a la otra persona, cuando vea que en ti no hay dolor, ni rencor, le provocaras querer sentir lo mismo que tú. Así que, debemos estar atentos al cambio.

Dios te bendiga y te guarde y haga resplandecer su rostro sobre ti hoy y siembre, recuerda que hay Oloracielo.


jueves, 27 de junio de 2024

¿Caíste?, claro que te puedes levantar.



        Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos sentido ese sentimiento de fracaso, culpa, abandono, disgusto o decepción, por algo que hemos hecho, o que no hemos podido hacer, o que debimos de haber hecho o que necesitamos hacer. Esto no pasa solo con sosas, también nos pasa con frecuencia con algunas personas.

Lo más triste de esto sería que no tengamos la capacidad de poder levantarnos y comenzar de nuevo. Muchas veces hemos escuchado hablar de la resiliencia, pero ¿sabemos en verdad el significado de esto y sus consecuencias?

La resiliencia es la capacidad de una persona, comunidad, organización o sistema para adaptarse y recuperarse rápidamente de situaciones adversas, como pueden ser el estrés o los cambios significativos, en nosotros o en nuestro derredor. Es una cualidad esencial para enfrentar desafíos, superar crisis y continuar progresando a pesar de las dificultades.

Si definimos la palabra cualidad, podemos decir que es una característica que define y distingue a una persona, objeto o situación. Las cualidades pueden ser innatas o desarrolladas a lo largo del tiempo y juegan un papel crucial en la formación de la identidad, las relaciones y el éxito en diferentes aspectos de la vida. Podemos concluir que todos podemos llegar a desarrollar esta cualidad.

Entonces, ¿Porque nos cuesta tanto serlo?, la mayoría de las personas creen que cuando atraviesan una situación difícil están siendo resilientes, pero realmente lo único que están haciendo es teniendo una experiencia de vida; una experiencia de vida no es más que un evento o serie de eventos que afectan significativamente a una persona, contribuyendo a su desarrollo y a la formación de su identidad y todas ellas tienen el potencial de influir en la persona de manera profunda y duradera.

Para ser verdaderamente resilientes necesitamos enfrentar, superar y continuar a pesar de… esa manera en la que nosotros enfrentemos las situaciones difíciles, las herramientas o técnicas que utilicemos para combatir las dificultades o los retos y la manera en que permitimos que nos afecte para poder continuar, es lo que hace a la persona verdaderamente resiliente.

Todos, absolutamente todos, diariamente batallamos con situaciones, circunstancias, personas o cosas que resultan retadoras y difíciles para nuestro diario vivir; porque indiscutiblemente todo no depende solo de nosotros, muchas cosas dependen de aquellos factores externos que están fuera de nuestro alcance. Te preguntaras ahora: ¿Entonces Que debo hacer?

Tengo necesariamente que referirme al manual de vida (la Biblia), ya que uno de mis versículos favoritos (que a muchos les desagrada, créanme) es aquel que dice: “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios...” (Salmos 46:10); este versículo no todo el tiempo me gusto; yo viví por mucho tiempo en la desesperación y en el constante correr en el cual nos envuelve este mundo ingrato, triste y cruel, pero a medida en que fui conociendo más sobre Dios, su poder, su amor y compasión, entonces pude comprender, que todas esas teorías sobre la resiliencia serian pura basura (y no la podríamos experimentar) sino llegamos a conocer verdaderamente a ese Dios de poder.

 

No sé si te has dado cuenta de que humanamente nosotros recurrimos a Dios cuando ya lo hemos intentado todo y no nos funciona como queremos; es allí donde decidimos buscar (solicitar) la ayuda de Dios en nuestras vidas. Y es entonces allí donde es glorificado su nombre, cuando dejamos que muera el YO y dejamos que Dios obre en nosotros, por nosotros y para nosotros.

 

No tenemos que desgastarnos, podemos perfectamente disfrutar cada momento de nuestra vida en armonía, paz y felicidad, si aprendemos a depender completamente de Dios; dejemos que Dios sea Dios y aprendamos a ser sus hijos (criaturas hechas a imagen y semejanza de Él) Genesis 1:27; la invitación de hoy es para que nos levantemos y dejemos el Yo a un lado, y entendamos que debemos ser uno con Dios; busquémosle de corazón, conozcámosle, obedezcámosle y entreguemos toda nuestra vida en sus manos; aprendamos a estar quietos y a dejar que El actúe a nuestro favor.

 

El esta con los brazos abierto esperando esa oración tuya y mía, para reconciliación y consagración; hagámoslo con corazón contrito y humillado ante Dios, no ante los hombres; recuerda que Dios es bueno todo el tiempo. Dios te bendiga y te guarde y recuerda que hay Oloracielo.


domingo, 23 de junio de 2024

La familia, ¿qué tan importante es para ti?

 



Hechos 16:31 Cree en el Señor Jesús; así tú y tu familia serán salvos.

    La familia es definida como una unidad social fundamental compuesta por individuos relacionados por consanguinidad, matrimonio o adopción de roles y responsabilidades compartidas entre sus miembros. Su importancia radica en la responsabilidad y capacidad que tiene de forjar y contribuir con el desarrollo personal y social de los individuos que la componen.  Es el lugar donde debemos desarrollar y aprender valores, normas y comportamientos; es donde se forman el carácter y la personalidad.

    La familia debe ser ese espacio que proporcione seguridad y apoyo emocional, los cuales contribuirán con el desarrollo psicológico de sus miembros. Debe también proporcionar estabilidad económica y debe servir como red de apoyo, donde cada miembro este en la capacidad, y mejor disponibilidad de cuidarse unos a otros.  Allí también debemos fomentar el aprendizaje en valores, normas y comportamientos que nos ayudaran a tener una integración social y una participación comunitaria saludable.

    Enseñar y perpetuar valores éticos, morales y culturales en adición a la conservación y transmisión de las tradiciones y costumbres familiares, son rasgos que también caracterizan a las familias, en esto radica la importancia de la familia. La familia no la podemos moldear a nuestros antojos y conveniencias, la familia tiene directrices y pautas que se encuentran marcadas desde el principio de los tiempos y que las encontramos en la Biblia.

    Desde la fundación del mundo, Dios organizo y preparo un lugar para poder colocar al primer ejemplo de familia para la humanidad, desde allí se dieron las directrices de cómo debía ser el funcionamiento de la familia como modelo para las demás generaciones; con lo que primero podemos encontrarnos en la historia es con las instrucciones precisas que Dios mismo dio al hombre para que pudiera convivir en paz en aquel hermoso lugar que había sido preparado para que ellos (Adán y Eva, junto con toda la raza creada) habitaran.

    Dios proveyó un espacio armonioso, alimento, trabajo, y normas de comportamiento, les ordeno que debían hacer y lo que no; pero como siempre, la raza humana cree tener todas las respuestas, o simplemente creen que todos los demás lo están engañando. El primer pecado (y el más destructor de todos) fue la desobediencia (no entraremos en discusión de quien desobedeció primero, ese no es el caso ahora), por esta desobediencia vinieron una serie de condenaciones o castigos que hasta hoy nos alcanzan y no nos permiten disfrutar plenamente de lo hermoso de la vida.

    El enemigo de las almas se ha encargado de desvirtuar el significado, misión, características y funcionamiento de esa institución tan importante como es la familia; al grado de que ya tenemos tantas diversidades de familias que las futuras generaciones preguntaran ¿Cuál es el modelo a seguir?...

    El rol de la familia en la actualidad está siendo desvirtuado y constantemente bombardeado por el arma más mortal que utiliza satanás (y que le genera muchos resultados), las redes sociales; estas están marcando las pautas a seguir, no solo sobre la familia, sino también sobre el comportamiento, la forma de vestirnos, de actuar e incluso de sentir; porque indudablemente nuestros modelos a seguir son esas personas de las redes; somos capaces de conocer más de ellos que de nuestras propias familias.

    Las redes sociales nos instan a que seamos, a que actuemos, a que nos vistamos y pensemos bajo los propios estándares que ciertamente nos llevaran a la destrucción, no solamente de nuestro cuerpo, sino también de nuestro espíritu. Y esto sin duda es lo más mortal que existe para la raza humana.

    Pero todavía tenemos esperanza en este tiempo de tanta confusión, presión social y desvirtualización de la familia; tenemos herramientas poderosas y eficaces, que nos ayudaran a fortalecer nuestro núcleo familiar, y que nos ayudaran a reestablecer todos esos atributos que como familia debemos tener o debemos ejercer.  El manual de vida (que es la Biblia) nos ayuda a encontrar respuesta a cada interrogante, pero también nos ayuda a entender que está pasando, porque y para que están pasando todas estas cosas; nos ayudará a entendernos y a mejorarnos como personas y esto se transmitirá a nuestras familias.

    No pretendamos cambiar a nuestras familias primero, humanamente no podemos; lo que podemos hacer es transformarnos en lo que queremos recibir de los demás y entonces podremos ver como ese cambio se vuelve a favor de nosotros en nuestro entorno.

    Cuando dejemos de estar echándole la culpa a los demás de los que nos pasa, de pensar que los demás quieren constantemente engañarnos o dañarnos, cuando aprendamos a ser esa persona con la que queremos lidiar, entonces aprenderemos a vivir en familia y a sentir la paz con la que Dios quiso desde el principio que viviéramos.

    Los demás, definitivamente no tienen la culpa de nuestros malos comportamientos, de nuestros resentimientos, de nuestras heridas sin sanar, de nuestras desdichas o penas… ellos fueron la vía que se utilizó para que nosotros perfeccionáramos nuestro carácter, pero contrario a eso, vivimos llenos de rencor, envidia, desesperación de tener lo que no podemos tener, insatisfacciones, carencias espirituales y físicas, etc., y somos incapaces de mirarnos a nosotros mismos, quizás si lo hacemos, no nos va a gustar lo que vemos, pero la buena noticia es que podemos mejorarlo.

    Tu eres el responsable de como las personas te ven, te perciben y te tratan, no hay más culpable ni responsable que tú mismo. Así que, si no te gusta como alguien te está tratando, verifica primero como le estas tratando tú, corrige lo que este mal, y entonces disfrutaras de esa vida en familia que necesitamos, anhelamos y merecemos.

    Todos los seres humanos en esta tierra somos una gran familia, aunque no hablemos el mismo idioma o tengamos culturas diferentes; la sangre de Cristo habita en todos y cada uno de nosotros; esa sangre que fue derramada en la cruz del calvario para salvarnos de pecado, está haciéndonos un llamado a la unidad, a que volvamos a encontrarnos con nosotros mismos, a que aprendamos más de Dios y de su palabra y a que aprendamos a vivir una vida en santidad, como la que fue ideada en el Edén para nuestros primeros padres.

    Hoy hay esperanza para que podamos disfrutar de todo lo bueno que queremos, pero debemos aprender el verdadero significado de lo bueno; no es lo que los medios de comunicación te enseñan, no es lo que ves ni escuchas en las redes sociales, lo verdaderamente bueno está en la palabra de Dios, y el Espíritu Santo está dispuesto y disponible para hacernos entender las verdades del evangelio y de la vida eterna; solo tenemos que querer hacerlo.

    Hoy te invito a que puedas descubrir cuáles son esas normas, pautas y directrices que la Biblia (como manual de vida) está proporcionándonos cada día para ayudarnos a vivir prósperamente, felizmente y en paz con todos los miembros de esta gran familia que nos rodean. No necesitamos tener el mismo tipo de sangre, ni haber nacido del mismo vientre, somos TODOS hijos de un Dios de amor, Todopoderoso y Eterno, el cual hoy extiende su mano para ayudarnos a que seamos verdaderamente felices. Ese fue el propósito desde el principio en el EDEN.

    Disfruta tu familia, ama a tu familia, intégrate a tu familia, crece junto con tu familia, soporta y supera todo lo malo que pueda haber en tu familia, perdona a tu familia, restaura a tu familia, escucha a tu familia, conoce a tu familia, interactúa con tu familia, y sobre todo ayuda a que tu familia sea mejor siendo tu mejor primero; porque el deseo de Dios es que TODOS vivamos eternamente en el Cielo con El, cómo familia.

Dios te bendiga y te guarde y recuerda que hay Oloracielo.


martes, 18 de junio de 2024

Un Señor, una fe, un bautismo…

 



Efesios 4:5 nos recuerda que por más que tú y yo intentemos por todos los medios posibles destacarnos, renovarnos, mejorarnos, no lo podemos hacer por nuestras propias fuerzas, ni por nosotros m ismos, necesitamos indudablemente la ayuda incondicional de Dios, por lo que somos y seremos siempre creyentes de un mismo y un solo Dios.

         No existen dos señores diferentes dignos de alabar; no importa la denominación a la cual pertenezcas, cada iglesia tiene (o debe tener) como propósito principal, el seguir los pasos de nuestro Señor Jesucristo y las enseñanzas que nos proporcionan la Biblia para la vida eterna. Este debería ser nuestro modelo para seguir, no pautas ni requerimientos humanos, que indiscutiblemente nos apartan cada día más de la visión que Dios tiene de nosotros y para nosotros.

         Cada acto humano debería reflejar la pureza del amor de Dios, el carácter de Jesucristo y un corazón renovado, redimido y en espera de su redentor. Pero esto, cada día que pasa se vuelve más complicado y complejo; estamos recibiendo constantemente influencias del enemigo por todos los medios de comunicación que existen, donde somos capaces de sumergirnos por horas incontables, olvidándonos de cosas tan importantes como nuestra relación personal con Dios y con nuestra familia.

         Recuerdo que desde muy niña cuando desidia hacer algo, ponía todo mi esfuerzo, empeño, tiempo y dedicación, a conocer ¿cómo podría lograrlo?; fui por muchos años jugadora de tenis de campo, para el cual, todos los días me preparaba, me entrenaba y asumía todos los retos que esto conllevaba. Gracias a Dios, al esfuerzo que puse en cada entrenamiento, y al apoyo de mi familia, pude ganar campeonatos e incluso estar en la portada de las noticias nacionales en mi país, otorgando reconocimiento a todo ese esfuerzo.

         Ese mismo empeño realice cuando decidí que iba a ser licenciada en contabilidad; igualmente paso cuando decidí hacerme licenciada en derecho y cuando curse la maestría en Seguridad y Defensa en mi país; un país donde muchos pueden decir que no hay muchas oportunidades. También pude experimentar lo mismo cuando me propuse alcanzar y ejercer la posición más alta (en mi carrera profesional) que podía ocupar una persona que no es política, en una de las más importantes oficinas públicas del Estado.

         Todo esto, nadie me lo regalo, Dios venía trabajando conmigo desde que tenía 12 años, cuando ya podía entender lo que estudiaba de la biblia; esto se agudizo cuando, por medio de mi mejor amiga de la juventud, conocí a Jesucristo tal y como Él quería que lo conociera; desde entonces para cada paso que daba en los proyectos que emprendí, Él estuvo allí ayudándome, dándome las pautas con las cuales yo podía alcanzar lo que me propusiera.

         Un día también decidí, después de tantos años de haber estudiado inglés, volver a las aulas a reforzarlo, con el propósito de que mis hijos también me acompañaran y aprendieran, y se motivaran con otro idioma. En el aula de clases yo era la persona más adulta, incluso más que el profesor, pero allí estaba yo, dispuesta a aprender.

Recuerdo que un día en clases el profesor hizo las siguientes preguntas “¿Qué quieren llegar a ser; ¿qué les gustaría lograr?, ¿cuál es tu sueño o meta inmediata? ..., los demás compañeros, cuyas edades fluctuaban entre 14 y 18 años, comenzaron a contestar, unos decían que terminar con éxito la escuela, otros decían que encontrar un buen trabajo, otros tener una familia, otros hacer una carrera profesional, etc…

         Cuando llego mi turno, hubo un momento de silencio acompañado de una tierna y sincera mirada hacia mi profesor, al cual luego de haber reflexionado escuchando a mis compañeros, le conteste “Soy todo lo que quiero ser”.

         El profesor se quedó por unos segundos mirándome y luego me pregunto “¿Es usted cristiana?” a lo que le dije “SI”, y el entonces dijo “Ya lo entiendo, es usted una mujer admirable” …

         Los atributos personales son adquiridos a lo largo de nuestras vidas, y estos pueden ser modificados para bien o para mal; cada cosa que hacemos, que decidimos, que emprendemos, que soñamos, está marcada con la sangre de Cristo, la cual nos dice “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta”. Romanos 12:2

Otro versículo de la biblia que me acompaña y me da fuerzas en cada acción que realizo, es el que se encuentra en Filipenses 4:13 “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Hoy te invito a que reflexiones en todo lo que has logrado y en todo aquello que te falta o que quieres conseguir, tu mejor compañero de viajes, te aseguro que será sin duda Jesucristo.

Entrégale hoy a Él todos tus planes, fortalezas y debilidades; consagra tu accionar en las manos de Dios, estudia su palabra, colmate de sabiduría, actúa con amor, dedicación, responsabilidad, humildad y actitud positiva. Todo lo que quieres lograr esta en tus manos, y lo conseguirás si también está en la mente de nuestro Dios. Confía, El hará, cualquiera que sea tu concepto de Dios.

Recuerda, “Un Señor, una fe, un bautismo”.

Hay Oloracielo. Bendiciones.


lunes, 17 de junio de 2024

¿Sabes escuchar?

 



Escuchar definitivamente es un arte que no todos sabemos practicar, a este arte también se le conoce como la escucha activa, es esa habilidad de comunicación esencial (y especial) que implica no solo oír las palabras de las otras personas, sino también el tratar de comprender, interpretar y responder de manera efectiva al mensaje que se está transmitiendo.

Esta habilidad es tan importante que se convierte en algo fundamental para diversas áreas de nuestras vidas, incluidas las relaciones personales, el entorno laboral y la educación. Escuchar activamente mejorar indudablemente, la calidad de las interacciones y fomenta el entendimiento mutuo, así como la resolución de conflictos.

         Algunos de los componentes de la escucha activa son el centrarse en el mensaje (atención al mensaje), la empatía, la retroalimentación, la observación, la paciencia, entre otros; fíjate que en ningún momento se menciona el juicio, es por esto que cuando realizamos el arte de la escucha activa, seremos (o debemos ser) capaces de escuchar sin emitir juicio alguno, lo más importante es centrarse en el mensaje, comprenderlo y empatizar de alguna manera; esto ayudara a que la relación entre los interlocutores sea más efectiva y eficaz.

         Un consejo sabio que encontramos en las sagradas Escrituras sobre este aspecto se encuentra en el libro de Santiago 1:19 “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse”.

El arte de escuchar es tan importante y trae tantas bendiciones a nuestras vidas que también se escribió lo siguiente acerca de este tema: “Aquel cuyo oído escucha las reprensiones de la vida morará entre los sabios”, El que tiene en poco la disciplina se desprecia a sí mismo, pero el que escucha las reprensiones adquiere entendimiento”, Proverbios 15:31-32. Sin duda cuando cultivamos y desarrollamos esta habilidad, nos hacemos más sabios.

         Se que muchas veces no tenemos tiempo, deseo, disposición o algún otro recurso que entendemos necesitar para poder escuchar, pero Dios a través de su palabra dota al ser humano de la sabiduría que necesitamos para aprender a escuchar activamente y para poder enseñar en justicia, amor y esperanza.

         Hoy te invito a que practiquemos este arte tan especial y escaso en nuestra sociedad; pues vivimos en la época de la inmediatez y esto provoca que no tengamos tiempo para escuchar; inconscientemente esto nos lleva a cometer muchos errores, muchos de ellos irreparables. No caigas en la trampa del enemigo, acércate a la fuente de vida y esperanza que es Cristo Jesús, el cual da a todos abundantemente, según su infinita misericordia.

         Que Dios pueda bendecirte y que guarde cada una de tus palabras para que así puedas ser de bendición a los demás. Antes de hablar realiza el ejercicio de la escucha interna, reflexiona en lo que vas a decir y luego bendice con tus palabras.

         Recuerda que hay Oloracielo, bendiciones.

 

domingo, 16 de junio de 2024

¿Edificas o destruyes?


 

Al comenzar a trabajar con adolescente una de las cosas que más impactaron mi vida fue el hecho de que ellos estaban ya codificados para vivir en un mundo hostil, cruel, muy duro, venían llenos de heridas, marcas y resentimientos; pero lo más interesante de todo es que ellos tienen eso como coraza, aunque en el fondo de su ser todavía puedes encontrar bondad, amor y buen trato, todo va a depender de lo que ellos reciban de nosotros.

Cuando nos volvemos adultos, adquirimos un traje muy pesado, el cual nos hace volvernos indolentes, indiferentes e insensatos (muchas veces); todo esto es parte de esa coraza que en nuestra juventud vamos desarrollando.

Cuando no encontramos a alguien que nos ayude a moldear esa coraza o que nos enseñe que hay también cosas buenas que puedo incluir en ella, entonces nuestra adultez se vuelve fría y seca. Nos preguntamos porque no tenemos éxitos con nuestras amistades, relaciones, trabajos, estudios, etc., y todo es debido a que en esa linda etapa no supimos nutrirnos correctamente de cosas que hoy necesitamos, y a consecuencia de todo esto le echamos la culpa a todo lo demás, antes de analizarnos nosotros mismos.

En el libro 1Pedro 4:11 dice “Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amen”; estas palabras fueron escritas hace muchos años ya, pero su significado es tan valioso como cundo se escribió.

La palabra de Dios nos invita, a través de toda la Biblia, a que podamos suavizar nuestros corazones con el amor infinito de Dios y cuando hacemos esto entonces podremos hablar conforme a las palabras de Dios. Al hablar conforme a estas palabras y con el amor que Jesucristo hablaba a los demás, entonces nuestra historia cambiara y podremos recibir las bendiciones que acompañan a la fe.

Recuerdo que en una de mis sesiones de clases tuve un estudiante el cual, al hacer su presentación, inmediatamente descubrí que estaba enojado, vacío e indispuesto para el aprendizaje; era uno de estos jóvenes típicos en mi país, a los cuales no le importa quién eres, ni que quieres darles, solo les interesa lo que ellos entienden que quieren y que necesitan.

Ese día decidí enfocarme y trabajar arduamente para que pasara de estar en la última butaca de la última fila del salón, a estar en la primera fila del aula; al pasar las semanas y el cuatrimestre, me di cuenta que al incluirlo, al hacerle sentir que era importante su participación, que tenía mucho más que dar, él fue abriendo su mente y cambiando su carácter, al punto de que al finalizar fue un estudiante tan bueno como los demás; el último día de clases, en la sección de agradecimientos, pude ver como este joven había transformado su vida de 0 a 100%, era evidente la aceptación de sus compañeros y también la felicidad que el mismo sentía por haber logrado lo que el mismo no se había propuesto al principio del cuatrimestre.

Estas cosas suceden cuando tenemos a nuestro lado a personas que quieren hablar conforme a la palabra de Dios, y que confían en que esas palabras de Dios tienen el poder de transformar, de renovar, de limpiar y de crear cosas nuevas de donde no había nada.

En todas las materias que imparto, antes de empezar, les invito a que tengamos una oración de apertura y otra al finalizar; aquí puedo identificar que tan lejos esta la meta de cada uno de ellos y que tanto debo esforzarme. La satisfacción de ver como ellos se conectan emocionalmente, con ellos, con Dios, con sus compañeros y con su docente, es algo que no cambiaría por nada.

La experiencia de ver como la palabra de Dios tiene poder, aun en estos tiempos de gran tribulación, me anima a cada día renovar mi compromiso de “hablar y ministrar conforme al poder de Dios”. Para hacer y entender esto, debes tener fe, despojarte del prejuicio y buscar el significado de la vida en aquel que da la vida.

El cumplimiento de la palabra de Dios podremos experimentarlo, en la medida que desarrollamos nuestra propia fe; ninguna experiencia fuera de ti te hará sentir o tener fe. Es por lo que el amor a Dios solo lo podrás experimentar cuando lo ames con todo tu corazón (los primeros 4 mandamientos), luego podrás experimentar el amor al prójimo (los últimos 6 mandamientos).

En el libro de 1Pedro también nos da la pauta de cómo debemos hablar de las palabras de Dios a nuestros prójimos, en el capítulo 5:2 dice “Apacentad la grey de Dios, que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente, no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto” y el verso 3 dice “No como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino ejemplo de la grey”. Esto quiere decir que nosotros debemos vivir primero todo lo que predicamos.

Procuremos pues, edificar en los corazones de las personas que están a nuestro cuidado, sean familiares, amigos, compañeros de trabajo, vecinos e incluso personas que tengamos el privilegio de compartir con ellas, aunque sea unas horas. Recuerda que Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes (1Pedro 5:5)

El llamado de hoy es a que cultivemos en nuestro espíritu y cuerpo las palabras de vida y para vida eterna que vienen de parte de Dios, y luego que compartamos esto con las personas que nos rodean, no esperando ganar nada a cambio, sino sintiendo la satisfacción del deber cumplido y de ver como más vidas llegan al camino seguro de la salvación. Seamos ejemplo de amor, de gratitud, de bondad, de perdón, de paz, que son cosas de las cuales el mundo carece hoy.

Que Dios te bendiga y te guarde y recuerda que hay Oloracielo. Comparte, bendice vidas.

miércoles, 22 de mayo de 2024

¿Triste o cansado?

 



A veces, nos encontramos con personas que nos preguntan: ¿Porque estas triste? y nosotros no sabemos la respuesta; buscamos en nuestra mente y corazón y no sabemos cómo ni que contestar; si hemos pasado por algún dolor reciente, nuestro cerebro se encarga de recordarlo y el cuerpo reacciona a esto, y entonces nos volvemos a sentir triste. Pero en realidad no estamos tristes; muchas veces solo estamos cansado.

Cansado de tener una rutina que no nos permite disfrutar la luz del sol en libertad, cansados de no poder ver a las personas que necesitamos ver, cansados de esperar aquello que no acaba de llegar, cansados de escuchar las quejas de los demás, cansados de ver a personas presumir de lo que no tienen y a otras de creerse lo que no son en realidad, cansado de trabajar, cansados de estar enfermos, cansados de estar en una relación toxica, cansados de hijos mal agradecidos, cansados de familiares hipócritas, de amigos falsos... la lista puede ser realmente extensa, pero te pregunto: hoy, estas triste o cansado?

No sabemos identificar realmente los sentimientos de nuestro corazón, y es esto lo que nos hace cometer tantos errores; nos preocupamos tanto por las cosas de este mundo, que llegamos a descuidar nuestras propias cosas; lo realmente importante para nosotros debería ser nuestra vida espiritual.

Dios, a través del viejo y nuevo testamento, nos enseña que su Ley es lo que hace realmente feliz al hombre, y lo que realmente aprovecha, es por esto por lo que desde el principio de los tiempos se dijo: 

“…porque este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días --declara el SEÑOR--. Pondré mi ley dentro de ellos, y sobre sus corazones la escribiré; y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo.” (Jeremías 31:33)

Luego, el apóstol Pablo nos recordó en Romanos 2:15

“…ya que muestran la obra de la ley escrita en sus corazones, su conciencia dando testimonio, y sus pensamientos acusándolos unas veces y otras defendiéndolos,”

Aquí nos asegura que aquello que Dios había dicho y solicitado a su pueblo desde el principio, era, es y será siempre lo más importante. Desde allí (los pensamientos), se generan las mejores y las peores situaciones que puede afrontar el hombre, y que lo puede conducir incluso a la muerte.

Debemos pues educar, cuidar y cultivar nuestros pensamientos, nutriéndonos de la palabra de sabiduría que por largo tiempo ha estado con nosotros; las sagradas escrituras han permanecido con nosotros para que esté a nuestro alcance el reconocimiento de la gracia salvífica de Jesucristo y para que aprendamos a vivir una vida plena en Cristo Jesús.

En el libro de Deuteronomio capítulo 4, Moisés habla al pueblo y les recuerda que los estatutos y decretos que Dios le había dado eran justos, buenos y eternos; sin duda un requerimiento para que el pueblo pueda alcanzar inteligencia y sabiduría; les exhorta a que le den continuidad por todas sus generaciones.

"Ahora, pues, oh Israel, oye los estatutos y decretos que yo os enseño, para que los ejecutéis, y viváis, y entréis y poseáis la tierra que Jehová el Dios de vuestros padres os da. No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordeno. ...Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos...Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos." Deut. 4:1-9).

 El mismo Jesús nos dice que Él había venido, no para abrogar la ley, sino para hacerla cumplir (Mat. 5:17), entonces nos dejó ejemplo de vida para que pudiéramos alcanzar a disfrutar una vida de comunión con nuestro Padre Celestial. El ejemplo de Jesús mostrado con su propia vida, muerte y resurrección nos habla de un Padre amoroso, justo, recto, misericordioso y eterno, al cual debemos toda gloria y honra por los siglos; grandes han sido sus obras para con cada uno de nosotros, los que todavía permanecemos en esta tierra, a pesar de tanto dolor, llanto, enfermedades, maldad y muerte que a nuestro alrededor están.

Busquemos pues de corazón, acercarnos al trono de la gracia mediante el conocimiento de la vida de Jesús, de su ministerio, de los mandamientos y estatutos que son eternos, y decidamos con amor y bondad, entregar nuestra vida completa en las manos de nuestro hacedor, a fin de vindicar nuestra vida de pecado.

El pecado no son solo cosas malas, son cosas que no entendemos ni conocemos a plenitud, o quizás cosas que hemos aprendido a hacer, por cultura, raza, religión o por observación e imitación. Conoceremos el significado del pecado cuando conozcamos verdaderamente la ley de Dios y a Cristo Jesús.

La invitación de hoy es para que no estemos tristes, para que no estemos cansados, es para que podamos aprender a descansar en las manos de nuestro eterno Dios; Él nos hace un llamado a todos hoy, a través de las palabras pronunciadas por Jesús cuando dijo: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga." (Mat. 11: 28-30).

Dios te bendiga y haga resplandecer su rostro sobre ti y tu familia; recuerda visitar nuestras redes sociales, nos encuentras como Oloracielord.

Recuerda hay Oloracielo.

 


martes, 21 de mayo de 2024

¿Que importa más, el cuerpo o el vestido?

 



Al hablar del cuerpo en este artículo, hemos de referirnos al cuerpo físico que Dios nos permite tener hoy; ese cuerpo al cual llaman templo del Espíritu Santo; ese cuerpo al cual muchas veces no prestamos la atención suficiente. La pregunta sin duda busca que podamos interiorizar y evaluar lo que significa cada cosa para nosotros; ¿qué valor tiene? qué lugar ocupa en mi vida? como lo cuido?, entre otras muchas preguntas...

Imagínate ir caminando por la calle El Conde (una calle muy popular y antigua de mi país), en esa calle podemos encontrar diversos negocios, diferentes tipos de personas, comida, enseres para la casa, en fin, de todo un poco. Al ir caminando, puede ser que te llame la atención algo que está detrás del cristal de una vitrina, de colores llamativos, linda silueta y quizás hasta buen precio; no lo piensas dos veces y entras para investigar si tienen de tú talla y si lo puedes comprar.

En otro escenario te encuentras caminando por el frente de un centro de salud, lo vez, pero no te llama la atención nada de lo que vez allí, por lo que procuras pasar de prisa y continuar con tu caminata. Otro escenario puede ser pasar en frente de un supermercado, no llevas una lista, pero hoy casualmente hay especiales, toda la comida está bien clasificada, fresca y bien presentada, entras y empiezas un recorrido, posiblemente encuentres muchas cosas a muy buen precio.

Otro escenario es, cuando te levantas, tienes que prepararte para ir al trabajo, pero a pesar de que clasificaste y elegiste la noche anterior la ropa que usarías hoy, cuando la vez no termina de convencerte y comienzas a probarte y buscar algo más en el closet, de repente te das cuenta de que tienes que comprar ropa nueva, ya todo lo has usado muchas veces y de diferentes formas.

Bien, esta es la pregunta: Con cual escena te identificas mejor hoy?, te gusta ir de tiendas, te gusta ir al supermercado, te gusta simplemente caminar, vas al trabajo convencida o convencido de que hoy será tu mejor día porque serás el centro de atención?

En la antigüedad, la preocupación de las personas no era diferente a la nuestra de hoy día; Jesús dijo en Mateo 6:25 "Por tanto os digo: no os afanéis por vuestra vida, que habéis de comer o que habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, que habéis de vestir? no es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?... esto hablaba Jesús refiriéndose al afán y ansiedad con la que vivía la gente.

Esto indudablemente ocupaba mucho tiempo en sus vidas y perdían la oportunidad de pasar más tiempo aprendiendo de las cosas que no perecen, como las promesas de Dios para nosotros. Cada día nosotros (muchas veces inconscientes) nos pasamos el tiempo lleno de afán y ansiedad, preocupándonos por cosas que no tienen ese valor que Jesucristo quiso enseñarnos a través de su ministerio.

El cuerpo es tan importante, que en la biblia se describe como templo del Espíritu Santo (1Corintios 6:12,17 y 19); los discípulos de Cristo sabían esto pues lo vieron directamente de su maestro, Jesucristo se alimentaba, se vestía y estudiaba todo para la gloria de su Padre; ¿no hemos nosotros de imitarle?

Una vez que hemos sido llamados para Cristo, hemos de vivir para El, por esto la vida cristiana es mucho más que las cosas materiales, esto incluye el vestir, el comer, los adornos externos, etc... Todas estas cosas pierden su valor en sí mismas y pasan a ser regalos de Dios para nosotros. La vida en Cristo nos demuestra que hemos de vivir para Cristo, para agradarle a Él y no a los hombres. 

En este mudo se vive (inconscientemente muchas veces) en una eterna carrera por tener más, por estar a la moda, por encajar en ciertos grupos sociales, y esto desvía nuestra atención de lo realmente importante. Tomemos conciencia de nuestra vida espiritual, aprendamos de Cristo a vivir felices con lo que tenemos y a cuidar lo que realmente importa. Todas las cosas que hagamos, hagámosla con amor, preguntémonos conscientemente: Porque lo hago?, Para qué?, de que nos sirven?, como nos ayudan a mejorar nuestro entorno?, y si me harán ser una mejor persona?, les aseguro que aprenderemos a vivir de forma más plena y feliz.

La invitación de hoy es para que reflexionemos en todas aquellas cosas que hacemos para satisfacer los deseos de nuestro cuerpo; que procuremos identificar qué lugar ocupa nuestra salud física, mental y espiritual, que aprendamos a valorar más lo que Dios nos permite tener hoy, y que aprendamos a servir de bendición para los demás.

Nunca desmayes, Dios cuidara de ti; Bendiciones de lo alto, recuerda que hay Oloracielo. Síguenos en las redes sociales como Oloracielord!.

lunes, 20 de mayo de 2024

Promesas... Promesas?...



Realizando mis lecturas y estudios matutinos, me encontré con esta porción de lectura tan motivadora para mí, quiero compartirlas con ustedes, espero que les guste:

El templo de Dios está abierto en el cielo, y su umbral está inundado por la gloria destinada para cada iglesia que ama a Dios y guarda sus mandamientos. Necesitamos estudiar, meditar y orar.

Entonces tendremos visión espiritual para discernir las cortes interiores del templo celestial. Captaremos los temas de los cantos y las acciones de gracias del coro celestial que rodea el trono.

Cuando Sion se levante y brille, su luz será más penetrante, y preciosos cantos de alabanza y agradecimiento se escucharán en las reuniones de los santos. Dejarán de escucharse las murmuraciones, las quejas y los lamentos por pequeños chascos y dificultades. Al aplicarnos el colirio celestial contemplaremos la gloria que se extiende más allá. La fe irrumpirá en la sombra infernal de Satanás, y veremos a nuestro Abogado que ofrece el incienso de sus propios méritos en nuestro favor (A fin de conocerle, 24 de septiembre, p. 272).

Definitivamente necesitamos estudiar, meditar y orar cada día más, pues como dice la biblia, el diablo esta como león rugiente, buscando a quien devorar...(1Pedro 5:8). Cada vez que realizamos algún acto de piedad, amor, compasión o perdón, note que sucede algo que nos hace perturbar nuestra paz espiritual, no es casualidad, el enemigo de las almas no le gusta que tengamos una conexión sincera y genuina con nuestro Dios. Es por esto que realiza cada esfuerzo para que nosotros nos desmotivemos y nos apartemos de la perfecta compañía de Dios.

La misma autora de la lectura anterior que les compartí, en otro de sus libros nos expresa que, si fueran abiertos nuestros ojos por un instante, para poder ver los esfuerzos y el cuidado que Dios tiene para con nosotros desde el mundo espiritual, nosotros definitivamente viviríamos de rodilla dando gracias a Dios por eso. (parafraseado). 

La visión espiritual la alcanzaremos en la medida que conozcamos más a Jesucristo, a su ministerio, cuando estudiemos más, meditemos más y oremos más; entonces entenderemos el perfecto amor de Dios por su creación y podremos ver y entender las cosas que realmente suceden a nuestro alrededor. Nuestra vida no es ni se basa en las redes sociales, nuestra vida es real, deberíamos vivirla como tal.

El colirio celestial viene dado y aplicado mediante la fe, y esta solo se ejercita mediante el estudio, meditación y oración. No dejemos que las cosas de este mundo nos aparten del plan perfecto que desde el principio Dios planifico para nosotros. Dios en su infinita misericordia nos regaló la oportunidad de redención mediante el sacrificio de Cristo, el cual actualmente está intercediendo por nosotros en el santuario celestial.

Hoy la invitación es para que oremos más, estudiemos más y meditemos más en la palabra de Dios; no dudemos de las promesas de Dios, ellas son ciertas y verdaderas; recuerda que como dice en el libro de los Salmos "Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones" (Salmos 46).

Dios te bendiga y te guarde, y haga resplandecer su rostro sobre ti, recuerda que hay Oloracielo. Visita nuestras redes sociales, nos encuentras como Oloracielo rd (YouTube, Facebook, Instagram, etc.) y comparte esperanza. 

 


Cuando conoces a Dios, ya no quieres volver a ser quien eras...

  “Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, ...