miércoles, 8 de mayo de 2024

Los amigos.

 



En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia. Proverbios 17:17

La amistad es un regalo de Dios y un tesoro poco valorado; todos en algún momento de nuestras vidas tenemos amigos, algunos pasan desapercibidos, otros duran para siempre. Este proverbio nos recuerda cuanto amor debemos tener y mostrar a nuestros amigos.

Yo en particular, me gusta conservar mis amistades, pues ¿Qué seria del hombre sin una compañía? En el inicio de la historia, la biblia nos cuenta que cuando Dios hizo los animales, y al ser humano a su imagen y semejanza, los creo varón y hembra, bendijo luego lo que había hecho con estas palabras: “Y Dios los bendijo con estas palabras: «¡Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar y a las aves del cielo, ¡y a todos los animales que se arrastran por el suelo!” (Genesis 1:28).

Y yo pregunto: ¿podría el ser humano reproducirse o fructificar la tierra si no se comunicara? ¿acaso fuimos creados para vivir solos, aislados? ¿Dios quería una dinastía de siervos inútiles o maquinas que le adoraran? No, claro que no, y tampoco nos creó para que nos destruyamos.

Cuando veo dos personas alejarse por algún malentendido, me da mucha tristeza, pues todo es cuestión de comunicación. Cuando era niña vivía frente a nuestra casa una niña que era tres años más pequeña que yo, pero que al pasar los años y mediante la convivencia diaria se convirtió en mi mejor amiga. A pesar de que no compartíamos en la misma escuela, ni el mismo grado académico, me sentía muy feliz de ser su amiga. Sabía que cuando llegara a mi casa, podríamos vernos, jugar, hablar, etc.

Cuando por algún malentendido nos alejábamos, de verdad me dolía, era como si arrancaran algo de mí. Pero yo no me permitía que un malentendido dañara lo que yo consideraba que era más importante. Buscaba siempre la forma de acercarme, educar mi ego y aprender a pedir disculpas. Hoy en día seguimos siendo amigas, y han pasado más de 30 años. Quiero mucho a mi amiga Karla.

Otro ejemplo de amistad duradera es la de mi amiga Yajaira; nos conocimos en el colegio, éramos muy jóvenes, pero eso no impidió que cosecháramos una amistad sólida, que a través de los años y de la distancia, hemos podido conservar el cariño, el respeto y la admiración que sentimos la una por la otra. Tenemos más de 30 años de amistad. Quiero mucho a mi amiga Yajaira también. Y mi lista de amigos es larga, muy larga.

El mayor ejemplo de amistad fue la vida de Jesucristo, el mejor ejemplo a seguir; entonces, la invitación de hoy es que hagas una lista donde coloques todos los nombres de tus amigos, revises si hay alguno con el que no hayas hablado recientemente y planifiques esa llamada para recordar los buenos tiempos (¿y por qué no? Los malos momentos también), y si hay que pedir perdón, te aseguro que hoy es el mejor día.

Te invito a que conozcas y estudies la vida de Jesucristo, te aseguro que aprenderás mucho y vivirás más tiempo y más feliz. Mi lista de amigos recoge nombre de todos los lugares donde he estado, ya sea porque me tocara vivir, estudiar, trabajar, etc.; y queda mucho espacio para seguir anotando nombres en ella.

Recuerda que el amigo ama en todo tiempo; bendiciones, hay Oloracielo.


miércoles, 1 de mayo de 2024

La verdad de Dios.

 


Juan 14:6

"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí".

Una de las ideas centrales de las cartas del apóstol Pablo era el tema de la verdad. Hacía alusión siempre a la verdad de Dios que está en Cristo Jesús; defendía muy seriamente su convicción y lo que había aprendido luego de conocer a de Jesucristo.

Me gusta mucho leer los libros escritos por el Apóstol Pablo, en ellos sin duda llegas a conocer la transformación del ser humano, como podemos pasar de no creer, o de ser inactivos en la fe, a llegar a ser un ferviente predicador de las maravillosas promesas de Dios, de la vida de Jesucristo y de la fe y la esperanza de una vida nueva y transformada, así como amar al prójimo y a nosotros mismos.

Cada uno de sus libros busca fomentar el amor y el perdón, y sobre todo la buena voluntad de alcanzar a aquellos que han llegado al conocimiento de la verdad; pero esta verdad debe permanecer en nosotros y debe ser cultivada con el estudio diario de la biblia y la oración.

Nada de lo que lograron los eruditos de la biblia (en los tiempos bíblicos) puede ser logrado por nosotros sino tenemos y cultivamos una relación estrecha con Dios utilizando las herramientas que él nos dejó (Efesios 6:16-20).

Imagínate emprendiendo un nuevo negocio, o comenzando un nuevo empleo, o tal vez empezando a estudiar otra vez, o quizás estas por comenzar una nueva relación de pareja; lo primero que llega a ti es la incertidumbre de no conocer por completo a lo que te vas a enfrentar, el no saber como manejarlo, el no poder dar las respuestas que se esperan, el no poder entender el sistema o a la persona con quien quieres y esperas estar. Estas mismas preocupaciones surgen (pero a otro nivel) cuando empiezas una relación con Dios; no lo conoces, no sabes que quiere El de ti, no sabes si es verdad todo lo que te han enseñado de Él, incluso puedes llegar a cuestionar su existencia.

Estas razones, los cristianos de la antigüedad, las conocían muy bien, y era esto mismo lo que les impulsaba a escudriñar cada día con más fervor las escrituras. No necesitaron ir a las clases de los Rabinos, ni tomar extensas cátedras con los más sabios de la época; solo necesitaron conocer a Jesucristo, y esto lo lograban mediante una relación estrecha a través de la oración, el estudio de la biblia y la testificación.

La invitación de hoy es para que atesoremos la oportunidad que tenemos de orar, estudiar la biblia y testificar a otras personas, de las grandes maravillas que Dios ha realizado en nuestras vidas. No desmayes nunca de hacer el bien, y no hay mejor manera de hacer el bien que mostrándole a las personas lo que Cristo hizo en nosotros. Esto, amados hermanos, es testificar.

Dios te bendiga y te guarde, que tengas un excelente día, y recuerda que hay Oloracielo.


viernes, 19 de abril de 2024

Nuestro amparo fortaleza es Dios.

 



En el Salmos 46 encontramos ánimo y fortaleza para los tiempos de dificultad. Es un Salmos muy bonito que me gusta leer con regularidad, no porque regularmente esté en problemas o dificultades, sino porque me recuerda cuán grande es el amor de Dios por mí.

En los versos del 9 al 11 nos dice que Dios hace cesar las guerras hasta los confines de la tierra, que destruye toda arma forjada por el enemigo, preparado en contra de sus hijos, nos invita a conocer a Dios, a reconocer su grandeza y su poder; nos invita a que estemos quietos, a dejar de luchar con nuestras propias fuerzas las batallas de este mundo. Debemos recordar que no tenemos lucha contra carne ni  sangre, sino contra principados, potestades y gobernadores de las tinieblas, contra huestes espirituales de maldad (Efesios 6:12) 

Este Salmos termina diciendo que Jehová está siempre con nosotros (y está escrito en tiempo presente, lo que indica que El está con nosotros todo el tiempo), y nos asegura que es nuestro refugio.

La invitación de hoy es a que, si te sientes triste, angustiado, desesperado, o simplemente no sientes nada, puedas leer una  vez mas este Salmos 46, te aseguro que cuando termines de leerlo te sentirás lleno de esperanza y nuevas fuerzas para continuar confiando y esperando en la protección de nuestro Dios. El peleará nuestras batallas, sólo debemos entregarlas en oración. Ve a los pies de nuestro Dios en oración y ruego, habla con El como un hijo habla con su padre, permite que Dios pueda abrazarte y confortarte.

Recuerda que Dios es bueno todo el tiempo, no desmayes ni desistas de tus objetivos  y propósitos, pero permítele a Dios actuar a tu favor. El espera a que nosotros confiemos en  El y le dejemos actuar; El sabe lo que  es mejor para nosotros. 

Dios te bendiga y te guarde, y haga resplandecer su rostro sobre ti. Recuerda que Dios es bueno todo el tiempo y que hay Oloracielo.

martes, 9 de abril de 2024

Una vez más...

 



Todos los días tomamos la decisión de levantarnos y de empezar las tareas que tenemos pendientes por hacer. Dependiendo de nuestras responsabilidades y del grado de compromiso que tengamos, podemos realizar una lista de tareas y empezar nuestros días tratando de organizar nuestras acciones. 

En la vida cristiana es exactamente igual, comenzamos una relación con nuestro Dios donde vamos creando acciones repetitivas y acondicionando nuestra nueva forma o estilo de vida, donde nos acompañaran nuevos horarios, costumbres, hábitos, amistades, incluso programas de radio y de tv. 

Todo esto para darnos cuentas que necesitamos, indiscutiblemente, organizarnos desde nuestro interior; vamos haciendo todo esto en la medida que vamos avanzando en el logro de nuestros objetivos.  

Todo lo anteriormente dicho está bien, pero tengo una pregunta: ¿cuáles son las implicaciones de nuestro nuevo comportamiento? Todo lo que hagamos, pensemos o digamos, tendrá resultados de corto, mediano y largo plazo, de los que tendremos que asumir las responsabilidades que cada uno conlleva. 

No permitas que todas estas acciones o cambios te alejen de tu verdadera esencia, todo nuestro ser debe estar alineado con la voluntad divina de nuestro Padre Celestial. ¿Sabes cuál es tu propósito de vida?, en dado caso que no lo sepas, debes tomar en cuenta las palabras del salmista cuando dijo “Todo lo que respire alabe a Jehová” (Salmos 150:6). 

Al hacer esto, te garantizo que todas las cosas que planifiquemos o no, hacer durante el día y la noche, nos será de bendición y ayuda para alcanzar nuestros propósitos. No desmayemos pues en buscar estar en la presencia de nuestro Dios, una vez más.  

La invitación es para que hoy decidas, con todo tu corazón, colocar a Dios en el primer lugar de la lista de cosas por hacer; no dejes que la monotonía ni la rutina te aparten de tu bendición. Recuerda que Dios es bueno todo el tiempo, y que espera que le abras las puertas de tu corazón. Recuerda que hay Oloracielo. 

martes, 2 de abril de 2024

Cantemos todos a una voz...

 



Leyendo la historia de Salomón en el libro de 2 Crónicas, y pensando en cómo la iglesia actúa hoy día, me puse a meditar, recordé lo bueno que es estar juntos alabando el nombre del Dios Todo poderoso.

Luego de que Salomón trasladara el Arca del pacto  al templo que había construido para Jehová, se reunieron todos los sacerdotes, los levitas, las gentes de Asaf, los de Hemán y los de Jedutún, con sus familias, muy bien vestidos, todos al unísono tocaban címbalos, salterios y trompetas y cantaban para alabar y dar gracias a Jehová (2Cronica 5:2-14).

Dice allí la palabra, que todos cantaban y alababan reconociendo que Él es bueno y que para siempre es su misericordia; y cuando esto ocurrió la casa se llenó de la gloria de Dios. Es una historia parecida a la que se encuentra en el libro de Hechos cuando habla acerca del derramamiento del Espíritu Santo; estaban todos reunidos unánimes, y entonces se escuchó un estruendo del viento el cual lleno toda la casa…y fueron llenos del Espíritu Santo… (Hechos 2:1-5)

Estos acontecimientos, tanto en el viejo como en el nuevo testamento, nos están recordando que para que haya verdadero derramamiento del Espíritu Santo sobre los hijos de Dios, se necesita que estén unidos en oración y ruego, que nos pongamos de acuerdo y que adoremos en espíritu y verdad al Dios Todo poderoso. Es entonces cuando recibiremos de parte de Dios el derramamiento de su Espíritu Santo.

Pero este derramamiento del Espíritu Santo, no es para que demos voces y saltos de alegría que sean efímeros y que sólo lo pongamos de manifiesto en un solo lugar y con unas cuantas personas. No, es para que permanezca en nosotros y vayamos a hablar del gran amor y poder de Dios, a todas las personas que nos rodean.

Si continuamos leyendo en Hechos 2, nos daremos cuenta que luego de ese júbilo por el derramamiento del Espíritu Santo, los que habían sido llenos del Espíritu salieron a hablar a otros, en sus propios lenguajes, note que allí aclara que les escuchaban hablar en sus lenguas o idiomas, en el cual habían nacido.

Hermanos, no confundamos el gozo del Espíritu con una fiesta momentánea que regularmente puede durar lo que dura una celebración de culto. El gozo del Espíritu Santo es más que eso. El propósito del derramamiento del Espíritu es llevar esperanza y buenas nuevas a todos aquellos que la necesitan. No seamos egoístas, ni caprichosos.

Aprendamos desde hoy que lo que Dios nos ha regalado (por gracia) y que hemos conocido por la revelación de su palabra (lectura y estudio de la Biblia), es para salvación y vida eterna. No cantemos himnos ni cánticos que digan:

“Al cielo iremos un día,

un bello hogar nos espera,

allí entre todos te buscare,

no quiero que quedes afuera.

Quien al lado de mi vivirá?,

llegando al cielo veré,

a tu puerta tocare y espero ver

que tu mi vecino serás….”

 

No cantemos este corito sino estamos dispuestos a salir a predicar (en el lenguaje del necesitado) del amor y la salvación de Cristo Jesús Señor nuestro.

Al hablar de la gracia, del amor, del perdón y del poder de Dios, las almas necesitadas reconocerán su necesidad de Dios mismo en sus vidas, se compungirán, se arrepentirán y podrán ser bautizadas en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados, y entonces recibirán el Espíritu Santo. Luego de esto se les encomienda a testificar y exhortar para salvación; se les invita a que permanezcan en la doctrina, en la comunión, en el compartir y en la oración. (Hechos 2:38-42).

Este es el verdadero resultado del derramamiento del Espíritu Santo, testificado por aquellos que desde el principio de los siglos (David) y hasta nuestros días (Jesucristo, Espíritu Santo) se nos ha sido dado para salvación y vida eterna.

Termino esta reflexión con las palabras escritas en el libro de Apocalipsis 22:17

“Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente”.

Esta es la invitación de hoy: Ven a los brazos amorosos de nuestro Dios, déjate limpiar, llenar y transformar por el Espíritu Santo y haz la obra que se ha encomendado a los hijos de Dios. Cristo vuelve pronto, y en su espera no debemos menguar, más bien trabajar con ánimo. Recuerda que el Espíritu y la Esposa dicen VEN!. Dios te bendiga y te guarde, recuerda que hay Oloracielo.

Nota: Asaf, Hemán y Jedutún, eran de los principales cantores de los cultos ofrecidos tanto por David como por Salomón. Aprendamos de ellos y CANTEMOS TODOS A UNA VOZ.


jueves, 21 de marzo de 2024

Todos los comienzos son difíciles, pero no todos son primavera….

 



Hoy comienza la primavera del 2024; es una estación maravillosa llena de vida, color y renovación. También es un tiempo en el cual podemos aprovechar mas las horas del día, ya que los días son mas largos, la luz del sol nos acompañara por más rato.

Esto podría ser un buen motivo para ir a la playa, para visitar los parques y jugar con nuestros hijos, para disfrutar de los viajes a los campos o a lugares apartados de la ciudad, o para simplemente poder llegar del trabajo a la casa con el sol afuera.

Esta estación del año tiene algunas particularidades muy interesantes y únicas, como, por ejemplo, es un tiempo de renacimiento de la naturaleza, después de un largo invierno (en países extranjeros, ya que en mi país el clima no tiene esa variación de temperatura tan marcada) donde los árboles se quedan sin sus hojas, en esta temporada aprovechan para comenzar a florecer nuevamente.

También es una buena temporada que los animales escogen para poder criar a sus crías. Se construyen nidos, algunos animales migran a países diferentes, se preparan para el apareamiento, entre otras cosas.

Para el ser humano representa un buen tiempo para disfrutar y apreciar parte de la naturaleza que nuestro Dios nos regaló; pero también es un tiempo perfecto para construir nuevas relaciones personales, realizar acercamientos especiales, visitar a ese familiar que no hemos visto desde el año pasado, planificar esas vacaciones que tanto necesitamos en familia, o tal vez realizar algunas transformaciones en el interior de nuestras casas, como puede ser un cambio de plantas ornamentales, empezar un jardín, etc.

Hoy paso a recordarte que también nosotros tenemos dentro de nuestro un jardín, que día a día debe ser cuidado, cultivado, abonado, regado y atendido. Ese jardín donde reposan nuestros sentimientos desea ser renovado, embellecido, transformado; y no hay mejor jardinero que nuestro Dios, quien desde el principio y con sus propias manos diseño un jardín hermoso y único en su especie.

invitémosle hoy, a que como experto en la materia, pueda venir y realizar un trabajo de renovación en este jardín tan importante, que tenemos por su misericordia y para nuestro beneficio.

El tiene las mejores técnicas y los mejores abonos para hacer que las flores de nuestro jardín resplandezcan, y embellezcan nuestras vidas. Dios en su palabra se describe como nuestra luz, salvación, vida eterna, también como nuestro Pastor, como refugio, como lámpara, nuestro amparo, fortaleza, etc….

Todos y cada uno de los calificativos que utiliza la Biblia para describir a Dios, representan cuidado y bienestar para el ser humano. Por esto hoy la invitación es a que dejemos que ese experto jardinero (DIOS) trabaje internamente en nuestras vidas y nos transformes, para que, así como vamos a disfrutar de esta temporada también se convierta en primavera dentro de nosotros, y podamos estar llenos de vida, amor, esperanza y gratitud.

Dios es nuestro alfarero, Permitámosle trabajar; Hoy es un buen día para empezar. Que la primavera inicie hoy adentro nuestro y nunca termine. Dios te bendiga y te guarde. Recuerda que hay Oloracielo.


domingo, 17 de marzo de 2024

Caras vemos... corazones no podemos cambiar.

 




En el antiguo testamento, una y otra vez, Dios insta a que guardemos su Ley en nuestra mente y en nuestro corazón; esta es una manera llana de decirnos que debemos aprenderla, recordarla y practicarla. Muchos de los israelitas al pasar por el desierto olvidaron lo que Dios había dicho y cómo Dios quería que se hicieran las cosas. 

Esto los llevó a recibir, una vez tras otra, duros tropiezos y desilusiones; incluso les llevó a perder su fe y esperanza en la tierra prometida. A pesar de todo aquello, Dios continuaba amando a su pueblo, y quería que obtuviera lo que Él había prometido. 

Estas promesas no sólo fue para aquel pueblo que caminó en el desierto, sino también para nosotros hoy, que nos hemos constituidos en ese pueblo espiritual que espera el pronto regreso de su salvador. Mientras realizamos esta espera, Dios continua diciéndonos cada día a través de su palabra, de sus mandamientos y de sus constantes misericordia, que nos ama incondicionalmente, que conoce nuestros corazones y que desea regalarnos corazones nuevos, que sean capaces de amar incondicionalmente.

Cada día muchos tenemos el privilegio de ver las caras de nuestros seres queridos, ya sean hijos, nietos, amigos, compañeros de trabajo, familiares, vecinos.... en fin podemos ver sus caras y podemos recibir aquello que ellos nos reglan con sus palabras, miradas o gestos. Pero hay una cosa que no podemos ver, no podemos ver sus corazones. Es por esto que Dios insistía en que debíamos guardar su ley en nuestra mente y en nuestros corazones. Él sabía que llegarían tiempos donde el hombre querría burlarse descaradamente de las verdades de la biblia y de la vida de Jesucristo aquí en la tierra.

Sabía que, incluso en las iglesias encontraríamos personas que nos recibirían con una gran sonrisa, pero que no tendrían ningún interés por el crecimiento espiritual de los miembros de la misma. Personas que van a las iglesias como si fuera un club social, donde solo se va a saludar, sonreír y pasar un buen rato.

Cuanta verdad hay en las palabras del proverbista cuando escribió: Guarda tu corazón con toda diligencia, porque de él mana la vida (Prov. 4:23). Amados lo que digamos o hagamos a nuestro prójimo, en algún momento de nuestras vidas determinara el camino a la salvación o a la perdición. No te imaginas cuantas personas no asisten a las iglesias porque allí encontraran personas tan malhumoradas como con las personas que tienen que lidiar cada día. Personas llenas de egoísmo, de rencor, de maldad, que simplemente no podrían hacer amena una visita al templo.

Ser miembro de iglesia no se trata de tener algún cargo, o de subir al púlpito cada semana, o de ser parte del coro de la iglesia, o de dirigir algún departamento de la iglesia; la responsabilidad de un miembro de iglesia es tan seria como la de ganar almas para Cristo, y no lo harán desde los bancos de la iglesia, deben hacerlo desde sus propios hogares, desde sus lugares de trabajo, desde aquel transporte público que deben tomar para dirigirse a algún lugar, desde el hospital, cuando aún no sientan deseos ni tenga fuerzas para hacerlo... esto es la verdadera esencia de ser cristianos.

Eso no lo podemos ver escrito en nuestras frentes, pero si lo podremos apreciar de tus palabras y pensamientos, no lo podremos ver en los corazones tangiblemente, pero si lo podremos apreciar con cada gesto o acto de amor, compasión y perdón que recibamos.

A esto es que hemos sido llamados, a seguir la cruz de Cristo y a servir al prójimo. Y para que no se nos olvide cuál es nuestra verdadera misión, debemos escribir la ley de Dios en nuestros corazones y en nuestras frentes, como lo instruyó el mismo Dios a su pueblo.

Hoy la invitación es para que estudiemos la palabra de Dios, a que la practiquemos, a que la vivamos. A que podamos sentirnos cada vez más cerca del Reino de Dios, pues su venida esta próximo; pronto veremos venir a aquel que prometió tener un lugar preparado para nosotros, donde ya no habrá mas llanto ni dolor, no habrán más muertes, no habrán más niños muriendo, no habrán quien haga el mal...

Lee la Biblia, te aseguro que llenaras de esperanzas y nuevas fuerzas tus días, para soportar todo lo que tenemos que lidiar en este mundo de dolor, y nos ayudara a esperar con gozo el retorno de nuestro salvador Jesucristo. Que Dios te bendiga y te guarde, recuerda que hay Oloracielo.  

 


lunes, 26 de febrero de 2024

Dios tiene cuidado de nosotros.

 




Cierto día, mientras Alicia caminaba por el campo dentro de una de las propiedades de su padre, recordaba cuanto le asustaba pensar en caminar hasta el final del terreno; estaba más o menos como a 800 metros de distancia de la casa.

Esa caminata era inspiradora y sagrada para su padre, el cual, cada día al despertar lo primero que hacía era abrir la puerta trasera de la casa y caminar hasta el límite de la propiedad. Durante esos paseos, el padre solía pensar en todos los asuntos que le preocupaban, y que no había podido resolver durante la noche.

Esto era una especie de terapia matutina, donde buscaba más que nada liberar un poco de estrés y de paso organizar su agenda del día. También aprovechaba el agradecer a Dios por su familia (era una de las pocas cosas que le quedaban de las tradiciones de su familia).

Un día, el padre, le pidió a Alicia que le acompañara (ella tenía para ese entonces 8 años), pero al Alicia levantar la vista y ver lo lejos que estaba el límite del patio, no quiso acompañar a su padre a caminar. Luego de unos años, cuando por problemas de depresión, presión arterial y mala alimentación, el padre de Alicia enfermó gravemente, lo cual lo llevo a estar en un hospital por varias semanas.

Durante esas semanas, Alicia estaba sola en su casa, ya que su madre y hermanos estaban en el hospital y trabajando para poder proveer alimentos para la casa; Un día Alicia se levantó muy temprano y se paró en la puerta trasera de la casa, miro al fondo del terreno y alcanzo a ver un arbusto grande y muy frondoso.

La curiosidad por ir a conocer este árbol (del cual ella no se había percatado que existía) la llevo a salir da la casa y comenzar a caminar en dirección a él; llegar hasta el límite del patio le llevo alrededor de 10 minutos; mientras ella caminaba, comenzaron a llegar a su memoria muchos pensamientos, del trabajo, de la casa, de su padre, de sus hermanos, de su madre.... en fin, empezó a hacer un recuento de todas las cosas que le preocupaban (al igual que lo hacia su padre).

Cuando llego al límite del terreno, donde estaba el árbol, se maravilló, pues el árbol era aún mucho más grande y frondoso que lo que ella podría vislumbrar desde la puerta trasera de su casa. 

Se paró frente al árbol y alcanzo a ver un mensaje escrito en el tronco del aquel árbol. El mensaje decía: “Algún día vendrás, y verás que es posible superar los miedos. Así que no vuelvas a tener miedo, tan sólo ten fe” Marcos. 5:36.

Esta frase impactó mucho a Alicia, tanto que la hizo ir corriendo de vuelta a la casa a buscar la vieja biblia de su padre, que guardaba en la mesa de noche de su habitación. Cuando llego, y encontró la vieja Biblia, la abrió en el libro de Marcos 5:36, en aquel capítulo ella encontró dos historias realmente conmovedoras y llenas de fe, esa fe que en ese momento le estaba haciendo falta.

Luego de leer ambas historias comprendió en qué se basaba la fe; su padre por muchos años estuvo luchando con una enfermedad silenciosa, de la cual pocas personas se curan; la depresión lo había llevado a solo hablar con aquel árbol y con el Dios que en ese momento él conocía, aquel Dios que tenía poder, pero que él necesitaba conocer más profundamente.

A pesar de la depresión que lo consumí, el padre de Alicia lograba levantarse cada día con la convicción de que tendría un día más para luchar por su familia. Esta convicción se asemejaba a esa fe que tenia la mujer del flujo de sangre.

Alicia corrió (al día siguiente) para visitar a su padre en el hospital para contarle que había leído el mensaje que él había escrito en aquel viejo árbol. Al llegar al hospital, entro a la habitación y le dijo papá “No temas, cree solamente”, estas eran las mismas palabras que Jesucristo le había dicho a Jairo aquel día, cuando por la fe la hija de Jairo había sido resucitada.

Alicia había entendido cuan profundamente enfermo estaba su padre, pero también había descubierto cuanto poder tenía el nombre de Jesucristo, para resucitar a aquellos que “no temen, sino que creen”.

Desde ese día Alicia iba cada mañana a leer la biblia a su padre; día tras día, leía historias inspiradoras de fe, valentía y amor acerca de Jesucristo para con sus hijos, y esto ayudó a que el padre de Alicia se mejorara cada día un poco más.

Cuando le otorgaron el alta a su padre, Alicia iba a la iglesia acompañada de su padre, no solo para escuchar las historias de la biblia, sino para agradecer a aquel del cual habla la Biblia, por el milagro recibido. Así como Jairo había recibido a su hija, Alicia había recibido otra oportunidad con su padre.

Una mañana estando los dos frente a aquel árbol Alicia le dijo a su padre: “Gracias papá, por tan hermoso mensaje”, a lo que el papá le contestó debemos agradecer a tu abuelo, pues él lo escribió para mí también”. Así de esta manera había trascendido la fe de generación en generación. Enseñemos a nuestros hijos las bondades de nuestro Dios, no solo con palabras, sino también con acciones. Dios te bendiga y recuerda que hay Oloracielo.

1 Pedro 5:7

Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

 

 


lunes, 12 de febrero de 2024

¿Qué tan acostumbrados estamos al dolor?





Cuenta una historia que había una vez.....

Un hombre que pasó por delante de una casa y vio a una anciana en una mecedora, un anciano que leía un periódico se balanceaba en un sillón junto a ella, y un perro yacía en el piso junto a ellos y lloriqueaba, como si algo le doliera. 

Al pasar, el hombre se sorprendió de que lloriqueara el perro, y nadie le hiciera caso.

Al día siguiente, volvió a pasar por delante de esa misma casa, y vio a la pareja de ancianos en sus mecedoras y a el perro tendido entre ellos haciendo el mismo sonido quejumbroso del día anterior.

El hombre desconcertado se prometió a sí mismo que si el perro lloraba al día siguiente, cuando él pasara por allí, se detendría a cuestionar a la pareja de ancianos sobre el asunto.

Al tercer día, para su desgracia, vio la misma escena: la anciana se balanceaba en una silla, el anciano estaba leyendo el periódico y el perro en su lugar lloriqueaba quejándose de dolor.  

Fue entonces cuando el hombre dijo "No pudo soportarlo más", se acercó a la pareja de ancianos y les dijo:

– Disculpe, señora – la anciana se volvió hacia el hombre – ¿Qué le pasó a su perro?

– ¿Al perro? Ella respondió. – Mm, nada. El sólo se acuesta sobre el mismo clavo todos los días.

Avergonzado por su respuesta, el hombre le preguntó: 

«Si está acostado sobre un clavo y le duele, ¿por qué no se levanta?». 

La anciana sonrió y dijo con voz amable y gentil:

– Simple, porque no quiere. Por lo que creo, querido mío, que le duele lo suficiente para quejarse, pero no lo suficiente como para moverse.

¿Y tú, hace cuánto que te quejas y no te mueves?

Dios a través de su palabra nos indica lo que tenemos que hacer y nos invita a movernos día a día para poder lograr nuestros objetivos; en el libre de Hechos 10:42 nos dice: “Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testifiquemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos”, esto es indudablemente nuestro llamado y nuestras instrucciones. Hoy te invito a que puedas moverte bajo la dirección y control del Espíritu Santo y que podamos esparcir la paz de Cristo, en este mundo que tanto lo necesita.

Que Dios te bendiga y te guarde, que haga resplandecer su rostro sobre ti, y que ponga en ti paz. Recuerda que hay Oloracielo.

 

 


domingo, 4 de febrero de 2024

Dios es nuestro amparo y fortaleza.

 




Muchos días de oscuridad alrededor de aquellos que están sumergidos en angustias, carencias, situaciones, enfermedades o en cualquier otra situación que le provoque y le haga sentir lejos de Dios. Pero debemos recordar, que cuando más oscura es la noche, es porque más cercano está el amanecer.

Cada día trae su propio afán, pero sé que a veces los afanes se multiplican y hasta se triplican, pero para todo eso también sale el sol. Hoy quizás te levantaste tan cansado o cansada, tan decepcionada de hacer y hacer y no lograr nada, de esforzarte en hacer las cosas bien y no ver resultados; o quizás solo quieres descansar.

Te entiendo, yo también tengo días así; pero son esos días los que me muestran el gran amor que Dios tiene para sus hijos, si, en esos días, debemos ir a los brazos de Jesucristo y decirle cuan cansado estamos, cuanto anhelamos ayuda, cuanta falta nos hace un abrazo...

Dios como omnisapiente sabe perfectamente cómo nos sentimos y que nos hace falta, y también sabe en el momento que necesitamos sus milagros, su perdón y su misericordia. Es justo en esos momentos cuando El desea escuchar nuestra voz diciendo “Padre amado en ti confío”. 

Cuando reconocemos que Dios tiene el poder de cambiarnos la vida, entonces es el momento de Dios actuar y crear delante de nuestros ojos un bello amanecer.

Hoy es un buen día para decirle a nuestro Padre eterno, cuanto le amamos y cuanto necesitamos su ayuda, recuerda que Él está allí para socorrernos, y para mostrarnos cuanto nos ama. Ven hoy a los brazos amorosos de Jesucristo, pídele en oración que venga en tu auxilio, y prepárate espiritualmente para recibir sus milagros.

Recuerda que Dios es bueno todo el tiempo y que todo el tiempo Dios es bueno. Dios te bendiga, y recuerda que hay Oloracielo. 

 


jueves, 21 de diciembre de 2023

Ardua labor.

 




Es una ardua labor la de predicar el evangelio; en primer lugar, porque para enseñar primero debes aprender, es por esto por lo que debes estudiar mucho; luego debes atesorar tus experiencias, analizarlas y sacar lo mejor de cada una de ellas, pues estas serán tus herramientas para la testificación.

Hasta ahí está todo muy bien, luego debes probar si realmente es bueno, no sólo para ti, sino para los demás también. Esto puedes hacerlo creando una relación muy estrecha con ese al que deseas conocer (en este caso nos referimos a la vida de Jesucristo).

Luego de tener conocimiento y experiencias entonces viene la parte mas bonita, pero a la vez mas difícil; vivir lo que crees, al hacer esto testificas de lo que has aprendido y estudiado y muestras tú compromiso (con esto) ante el mundo. Y ya con todo esto entonces estas preparado para mostrarle al mundo cómo tú lo hiciste y los resultados que obtuviste. Tal vez puedas llegar a ser canal de bendición para tu prójimo.

No nos dejemos amedrentar por la avalancha de cosas malas que diariamente son creadas y distribuidas (sin piedad) para destruir, matar y sacar la palabra de Dios de nuestras mentes y de nuestros corazones.

En el libro de Colosenses 4:2 en adelante nos invita a que permanezcamos constantes en la oración, a que perseveremos en ella, y también nos invita a que oremos por todas aquellas personas que tienen el deseo de compartir el mensaje de esperanza con todas las personas que nos rodean.

Seamos ejemplo de lo que Dios es capaz de hacer con las personas que le aman y le buscan de corazón. Dios te bendiga y te guarde, recuerda que hay Oloracielo.

 

 


Mucho más que una emoción.

  "Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad..." Juan 16:13 Cuando escuchamos hablar del Espíritu ...