martes, 5 de agosto de 2025

La carrera de la fe.

 



Querido amigo/a, nuestra vida de fe a menudo se enfrenta a pruebas, dificultades y tentaciones que nos pueden llevar a la desesperación y a la tentación de rendirnos. Sin embargo, la Biblia nos da innumerables ejemplos de perseverancia y la promesa de que Dios está con nosotros en todo momento, incluyendo los tiempos de adversidad.

Hebreos 12:1-3 (RV1960) nos exhorta: "Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos rodea, y corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo que le estaba propuesto sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios."

Este pasaje nos recuerda que no estamos solos en nuestra lucha y nos dice en quien debemos mantener nuestra mirada y nuestras esperanzas. Tenemos una "nube de testigos", los fieles de todas las épocas que han perseverado en su fe a pesar de las dificultades. Nos animan a "correr con paciencia la carrera", reconociendo que el camino puede ser largo y difícil. Pero la clave está en "poner los ojos en Jesús", el ejemplo supremo de perseverancia. Él sufrió la cruz, pero perseveró por el gozo que le estaba propuesto: nuestra salvación.

Consideremos también el ejemplo de Job (Job 1-42). Job sufrió una pérdida inmensa, pero a pesar de todo, se negó a maldecir a Dios. Su perseverancia, aunque probada hasta el límite, fue recompensada. Su historia nos enseña que la fidelidad a Dios, incluso en medio del sufrimiento, es recompensada.

El Salmo 27:14 (RV1960) nos da una promesa consoladora: "Espera en Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera en Jehová." Este versículo nos anima a esperar en el Señor, a confiar en Su poder y en Su fidelidad. El esfuerzo y el aliento del corazón son importantes, pero la base de nuestra perseverancia es la espera confiada en Dios; aunque parezca larga la espera, al esperar en Jehová ejercitamos nuestra fe.

No rendirse no significa que no experimentaremos dificultades o fracasos. Significa que, a pesar de las caídas, nos levantamos y continuamos caminando en la fe, confiando en la gracia y el poder de Dios para fortalecernos. Significa perseverar en la oración, en la lectura de la Biblia y en la comunión con otros creyentes.

Te invito a orar ahora mismo, pidiendo a Dios fortaleza, perseverancia y la gracia para no rendirte en medio de las pruebas de la vida.

Pensamiento positivo: "Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis." Jeremías 29:11 (RV1960). Dios tiene un plan para tu vida, un plan de paz y esperanza, y te dará la fuerza para perseverar hasta el fin esta carrera de la fe; recuerda que hoy también hay Oloracielo.

Oración del día: Dios eterno y poderoso, tú que eres fiel en tu palabra, te ruego en este día que perdones mis pecados, incluyendo mi falta de fe y mi desanimo; dame las fuerzas para continuar esta carrera de la vida, y de no olvidar que tú estás conmigo en cada momento de mi vida. Te entrego mis planes para que, conforme a tu misericordia, tu amor y tu gracia, hagas realidad tu voluntad en mi vida. Cuida mis pensamientos, para que nunca olvide tus promesas. En el nombre de Jesucristo, Amen.

 


lunes, 4 de agosto de 2025

El cumplimiento de la ley.

 



Querido amigo/a, el tema sobre el cumplimiento de la ley y la relación entre la Ley de Dios y la crucifixión de Cristo siempre ha sido, y será, un tema complejo pero fundamental para la comprensión de la fe cristiana. Actualmente muchos afirman que la ley ya no es necesaria para la salvación, y es cierto en un sentido, pero es de suma importancia (primero) entender el contexto completo para evitar malinterpretar la enseñanza bíblica.

En la antigüedad podemos ver primero la ley que Dios le dicto a Moisés en el monte Sinaí (Los diez mandamientos, Éxodo capítulo 19 y 20) y también las leyes que el mismo Moisés escribió para encaminar y dirigir al pueblo (leyes morales y ceremoniales); no obstante, hoy quiero resaltar los aspectos más importantes de ambas, a mi juicio personal.

Los Diez Mandamientos, sin duda son un resumen conciso de la ley moral de Dios, un reflejo de Su carácter santo y justo. Aunque la crucifixión de Cristo nos libera de la condena de la ley (la pena por su quebrantamiento), no nos libera del cumplimiento de sus principios.

La idea de que los cristianos están "libres" de los Diez Mandamientos a menudo se malinterpreta. No estamos libres de obedecer los principios morales que reflejan. La diferencia crucial reside en cómo obedecemos:

  • Antes de Cristo: La obediencia a los Diez Mandamientos era un intento de ganarse la justicia de Dios, una búsqueda infructuosa, porque nadie puede cumplirlos perfectamente. (Romanos 8:3) La ley revelaba nuestro pecado y nuestra necesidad de un Salvador.
  • Después de Cristo: La obediencia a los principios morales de los Diez Mandamientos es un fruto de nuestra nueva vida en Cristo. El Espíritu Santo nos transforma, capacitándonos para amar a Dios y al prójimo, reflejando el carácter de Cristo. (Gálatas 5:22-23) No es una obra para ganar la salvación, sino una expresión de nuestra gratitud y amor por Dios, una respuesta natural a Su gracia.

Por ejemplo, el mandamiento "No matarás" (Éxodo 20:13) sigue siendo un principio moral fundamental para el cristiano. No lo obedecemos para ganar la salvación, sino porque el amor de Dios en nuestros corazones nos impulsa a respetar la vida humana. Si fallamos, la confesión y el arrepentimiento, junto con la gracia de Dios, nos restauraran.

Por otro lado, tenemos la ley de Moisés (estructura en el pentateuco, que son los primeros cinco libros de la Biblia, para regir lo social, lo religioso y legal en el pueblo de Israel), que sirvió para varios propósitos:

  • Revelar la santidad de Dios: La ley muestra la perfección y santidad de Dios, contrastándola con la imperfección del ser humano. Exponía el pecado, mostrando nuestra incapacidad para cumplirla perfectamente. (Romanos 7:7-13)
  • Guiar al pueblo de Dios: La ley proporcionó un marco moral y social para el pueblo de Israel, regulando su vida en todos los aspectos.
  • Preparar el camino para el Mesías: La ley sirvió como una sombra de las cosas por venir, apuntando hacia la necesidad de un Salvador. (Hebreos10:1)
  • Organizar la vida social y política: Las leyes regulaban la vida social, incluyendo las relaciones familiares, las normas de justicia, los sistemas económicos y la organización del gobierno. (Éxodo 21-23; Levítico; Números) Buscaban establecer una sociedad justa y ordenada.
  • Proveer un sistema de justicia: Las leyes establecían un sistema de justicia con normas para juzgar los conflictos y garantizar la equidad. (Éxodo 21-23; Deuteronomio) Este sistema buscaba proteger a los débiles y vulnerables.

La crucifixión de Jesucristo marcó entonces, un punto crucial en la historia de la humanidad. Jesús, siendo perfecto y sin pecado, cumplió la ley en su totalidad. Él murió en la cruz como sacrificio por nuestros pecados, pagando la pena que nosotros merecíamos. (Romanos 3:21-26) Este acto de sacrificio nos reconcilia con Dios.

¿Significa esto que la ley ya no es relevante? No completamente. La respuesta es matizada (quiero decir que no es una respuesta simple de "sí" o "no"):

  • La ley como norma de justicia: La ley ya no es el medio para nuestra justificación ante Dios. No podemos ser declarados justos por cumplir la ley, pues nadie puede hacerlo perfectamente. Nuestra justificación viene únicamente por la fe en Jesucristo y Su sacrificio en la cruz. (Romanos 3:28; Gálatas 2:16)
  • La ley como guía moral: Aunque no somos justificados por la ley, la ley sigue siendo una guía moral para los cristianos. El amor a Dios y al prójimo, el corazón de la ley (Mateo 22:37-40), sigue siendo un principio fundamental para la vida cristiana. El Espíritu Santo nos capacita para vivir una vida que agrada a Dios, guiándonos a través de la convicción y la transformación interior. (Gálatas 5:16-26)
  • La ley como reflejo de la gracia: La ley revela la necesidad de la gracia de Dios. Al experimentar nuestra incapacidad para cumplir la ley, reconocemos nuestra necesidad del Salvador. La ley no nos salva, pero nos lleva a Cristo.

En resumen, la crucifixión de Cristo no abolió la ley en su totalidad, sino que la cumplió y la trascendió. No somos justificados por la obediencia a la ley, sino por la fe en Jesucristo. Sin embargo, la ley sigue siendo una guía moral y un reflejo de la santidad de Dios, que nos ayuda a vivir una vida que le agrade. El Espíritu Santo nos empodera para vivir de acuerdo con los principios de amor y justicia que la ley revela.

Te invito a orar con sinceridad, para pedirle a Dios que nos ilumine en la comprensión de la relación entre la ley y la gracia en Jesucristo.

Pensamiento positivo: "Así que, hermanos, nosotros somos deudores, no a la carne, para vivir conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, habéis de morir; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis." Romanos 8:12-13 (RV1960). El Espíritu Santo nos capacita para vivir una vida de victoria sobre el pecado.

Oración del día: Bendito Dios y Padre bueno y eterno, toda gloria y honra sean dadas a ti; gracias por la oportunidad de poder estudiar tu palabra cada día, gracias porque nos das una oportunidad más para poder acercarnos más a ti por medio de la oración; Gracias por los Diez Mandamientos, que nos regalaste desde el principio de los tiempos con la finalidad de poder, por medio de ellos, acercarnos más y asemejarnos a ti, gracias porque hoy permanecen como referente de justicia, de moral y de tu amor para cada uno de nosotros. Danos la oportunidad de poder comprender tu ley, amarla, respetarla y aplicarla a nuestras propias vidas; ayúdanos a vivir tu amor, en el nombre poderoso de Jesucristo, y por la sangre de Su sacrificio derramado en la cruz del calvario por nosotros. Amen. 


martes, 29 de julio de 2025

No te distraigas....

 



Definición de distracción: Se refiere a algo que atrae la atención de una persona, haciendo que deje de prestar atención a una actividad en particular. https://significado.com/distraccion/

El ser humano tiende a distraerse con mucha facilidad, y con frecuencia lo hace en cosas que no aportan al crecimiento personal. En la actualidad es mucho más difícil mantener la concentración en lo que realmente importa (te invito a leer mi artículo "El uso correcto del tiempo" (https://oloracielo.blogspot.com/2023/03/el-uso-correcto-del-tiempo.html), es por esto por lo que hoy quiero hablar un poquito sobre este tema.

Cuando te levantas, ¿qué es lo primero que haces? esta pregunta determinara (aunque no lo creas) todo tu día; si lo primero que haces es ver la pantalla de tu teléfono, deberías investigar ¿cuál es el contenido que ves?, ¿qué tiempo pasa, antes de que te des cuenta de que debes proseguir con tu siguiente tarea del día?; esto que estas consumiendo a través del teléfono (a esa hora) ¿aporta conocimiento, nuevas habilidades, fortalece tu vida espiritual, tu salud física o mental, tus finanzas...?

Yo podría seguir y redactar un largo listado de preguntas para analizar el tema, pero quiero concentrarme en el aporte que esto hace a tu vida espiritual (personal); muchas personas dirán que lo que ven son mensajes de predicas, meditaciones cristianas, sermones, etc., pero es realmente eso lo que nos conducirá a estar más cerca de nuestro Dios?...

Hace unos días leí esta frase:

“Gatito Pusy, ¿dónde has estado?

He ido a Londres a ver a la Reyna

Gatito Pusy, ¿qué has visto en el palacio?

A un ratoncillo en una lacena”.

 

A este párrafo le sigue la siguiente reflexión: “¿Porque considerar al ratoncillo, cuando tus ojos pueden mirar a la reina? (Herrera, R. 2015, Peligro, ¡Santos en construcción!, Pág. 135); esto me hizo reflexionar de manera diferente ante la importancia que le damos a las cosas en nuestro día a día, y a pesar de que he leído este libre tres veces, cada vez que lo hago, puedo reflexionar profundamente en mis acciones como miembro del cuerpo de Cristo; te invito a leerlo.

La relación con Dios es un trabajo diario y puramente personal entre el ser humano y Dios, y la única intercesión que necesitamos es la de Jesucristo (1Timoteo 2:5), y el convencimiento del Espíritu Santo (Juan 16:8), y para que esto se dé necesitamos estar concentrados y conectados con El por medio de la oración (personal), la alabanza, la lectura y meditación en su palabra y en el fortalecimiento de nuestra fe. 

Personalmente he experimentado una transformación real y muy satisfactoria, al levantarme y en  lugar de ver la pantalla de mi teléfono, tomar la biblia, en mi lugar dedicado para el estudio de la palabra de Dios, leerla, meditar en ella, orar y también permanecer un silencio para poder escuchar la voz amorosa de Dios Padre, antes de cualquier otra cosa; esto hace que mi día tome nuevos rumbos y me hace desear generar pensamientos, palabras y acciones diferentes, que busquen agradar a Dios antes que a los hombre (Hechos 5:29); yo te aseguro hermano/a querido/a, que es la experiencia más maravillosa que podrás experimentar diariamente con un simple cambio en tus acciones rutinarias. 

Esto te llenara de vigor, de sabiduría, te dará paz, sosiego, te ayudara a tomar mejores decisiones en la vida, a ver la vida y a las personas de forma diferente y en consecuencia a vivir más pleno, más feliz.

Para que los apóstoles pudieran permanecer firmes al seguir a Jesús, hicieron cambios radicales en sus vidas y permitieron llenarse de las enseñanzas de su maestro más que de cualquier otra cosa, esto permitió que su fe fuera fortalecida a tal punto de morir si era necesario, defendiendo su fe (muerte de Esteban, Hechos 7 y 8).

Que bueno sería poder tener una fe que nos permita ver el cielo, la gloria de Dios y a Jesucristo, en cada cosa que hagamos. Por esto hoy te invito a que incorpores como habito saludable en tu vida, el esforzarte por ver primero tu biblia antes que la pantalla de tu celular, que al despertar quieras saber más de Cristo que de las noticias de este mundo; que deseemos fortalecer nuestra fe al nivel que Dios espera que lo hagamos, para que seamos capaces de mover montanas (Mateo 17:20), porque si se puede; inténtalo con firmeza y perseverancia, al principio te costara, pero luego desearas tener tu biblia cerca de ti todos los días al despertar.

Que Dios pueda bendecir tus pensamientos y acciones en este día y que te puedas beneficiar del poder de Dios por medio del fortalecimiento de tu fe. ¡No te distraigas!

Oración del día: Bendito Dios, dame las fuerzas para vencer por medio de tu palabra, todas las cosas de este mundo que me impidan conectarme contigo de una manera plena y sincera; ayúdame a no distraerme del proceso de aprendizaje de tu palabra, y ayúdame a experimentar tu presencia cada día; calma mis prisas, mis angustias y mis preocupaciones, para poder escuchar tu voz. En el nombre de Jesucristo, Amen. 


martes, 8 de julio de 2025

Cuando la tristeza invade tu vida...

 


En la vida de toda persona, y a lo largo de ella, se pueden experimentar diversos sentimientos, uno de ellos es la tristeza; esta, muchas veces viene sin avisar, de manera inesperada, en lugares y de formas que no imaginamos y por situaciones, cosas o personas que simplemente no entendemos. Pero no importa en qué manera haya llegado, lo que no podemos permitirnos es que esa visita se quede en nuestras vidas por un tiempo prolongado.

Debemos identificar ¿que nos hace sentir triste?, ese sería el primer paso, luego debemos analizar ¿porque nos hace sentir triste?, cuando tengamos respuesta a estas dos preguntas entonces podemos comenzar a trabajar en ello. La siguiente etapa es centrarnos en analizar ¿en qué nos beneficia o en que nos perjudica esa tristeza?, pongamos en una balanza todas nuestras respuestas; identifica ¿cuál pesa más?; cuando tengas el resultado entonces es el momento de la acción. Ve delante de Dios en oración, cuéntale sobre los resultados de lo que analizaste y pídele que te ayude a redactar un plan para mitigar los daños que puede causarte o las acciones que puedes empezar a hacer para pasar al siguiente nivel de crecimiento espiritual; asegúrate de escuchar SU voz por medio de la oración.

Cuando tengas el plan redactado, toma ese plan y llévalo nuevamente ante Dios, entrégale toda la información que recopilaste y pídele que te ayude en la siguiente etapa; esta etapa es la más complicada (necesitamos la intervención de Jesucristo y el Espíritu Santo), pues es donde debemos "soltar", si soltar todo pensamiento, todo sentimiento, todo rencor, toda raíz de amargura, toda preocupación, toda duda, en fin "todo lo que nos provoca estar triste"; esto puede estar representado por cosas, situaciones o personas, como te dije al inicio, pero podemos arreglarlo, pues nuestro asesor (Dios) es el mejor de todos.

La prioridad es poder identificar aquello que nos entristece, reconocerlo, analizarlo, aceptarlo y luego resolverlo; no es permitido para ningún hijo de Dios, vivir en constante tristeza, además de que permanecer en este estado te puede llevar a padecer de depresión que es aún mucho peor. Recuerda que Dios te ama profundamente y que Él está contigo en medio de tu dolor. No estás solo. La Biblia nos dice en Salmo 34:18 (RV1960): "Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón, y salva a los contritos de espíritu." 

Compartir tu tristeza con alguien más es un paso aliviador dentro del proceso, por eso te invito a que, si hoy te sientes triste, invites a Jesucristo a conversar contigo, Siéntate con El, en su presencia y cuéntale todo lo que hoy abate tu corazón, perturba tu alma o inquieta tu ser. También puedes hacerlo con alguien que conozcas, que sepa escuchar y que esté dispuesto a hacerlo; A veces, simplemente el acto de expresar nuestros sentimientos a alguien que nos escucha con compasión puede ser de gran ayuda. No es necesario que detalles todo, pero mereces ser escuchado sin ser juzgado. Recuerda que en la Biblia encontramos muchos ejemplos de personas que experimentaron tristeza y dolor, pero que encontraron consuelo y esperanza en Dios (te invito a leer la historia de Ana en 1Samuel y la historia de Ester).

La invitación de hoy es a dedicar un momento a la oración, ahora mismo. Habla con Dios abiertamente sobre tu tristeza. Él conoce tu corazón y quiere sanarte. No tengas miedo de expresar tu dolor a nuestro Padre celestial. Recuerda que "Él sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas." Salmo 147:3 (RV1960). Dios tiene el poder y el deseo de sanar tu corazón.

Oración del día: Bendito Dios, Padre eterno, quiero invitarte para hablarte de todo lo que me está haciendo experimentar tristeza, desconsuelo, dolor o desesperanza en este día; reconozco que existen cosas, situaciones o personas que me quitan la paz y esto interrumpe mi conexión contigo; por esto hoy te lo entrego, total y permanentemente; sé que tienes el poder de cambiar y transformar vidas, por eso hoy te entrego la mía para que por tu amor, misericordia y poder la transformes; mora en mi corazón, te lo entrego sin reservas; haz de mí una nueva persona que pueda amarte, y aceptar tu presencia y voluntad en mi vida; quita todo lo que impida no sentirme plena/o, ni feliz; te lo ruego por la sangre de tu hijo amado, derramada en la cruz del calvario. Amen y Amen.

 


lunes, 30 de junio de 2025

El servicio a los demás es un acto de amor.

 



La tercera carta del apóstol Juan refiere el deseo de que los que conocen la verdad sean prosperados en la misma medida en que prosperan en su vida espiritual, y nos invita a reflexionar en cómo debería ser el comportamiento de los que profesan la fe en Jesucristo. Aunque muchas veces solo conocemos este verso (3Juan 2), pero esta carta tiene mucho más que ensenarnos.

El apóstol cita dos aspectos importantes de la vida de un cristiano, el primero se encuentra en este verso: "Amado, fielmente te conduces cuando prestas algún servicio a los hermanos, especialmente a los desconocidos" (3Juan 5), que refiere el servicio a los demás en especial a aquellos que no conocemos, a aquellos que no queremos impresionar; recordemos que el ministerio de Jesucristo se fundamentó en el servicio a los demás, no solo a los apóstoles que caminaban con él, sino a todo aquel que por una causa u otra se acerba a Él, sin importar su propósito.

El segundo aspecto lo vemos en el verso 11: "Amado, no imites lo malo, sino lo bueno...", el apóstol había referido en el verso anterior (10) el hecho de que Diótrefes era una persona que le gustaba ser el centro de atención y que “parloteaba con palabras malignas” sobre los hermanos y que no recibió a los que querían cooperar con la obra de evangelización. Dice más: "El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios"; Que triste será aquel día cuando nos encontremos frente a frente con nuestro Dios y seamos juzgados con su justicia (que es perfecta) y miremos alrededor todos los hechos por los cuales estaremos siendo juzgados, y digamos para nuestros adentros, "pude haberlo hecho mejor".

Amados, hoy la invitación es para que examinemos nuestras acciones, sin apasionamiento alguno (de ningún tipo) y podamos identificar, cuáles son esas cosas que estamos haciendo, y que no le agradan a Dios, que no darán buen testimonio de nosotros, que no son las cosas que representan a Cristo en nuestras vidas; Sin escuchar las voces externas, que son expertas en señalar, juzgar y resolver vidas ajenas, con un dedo acusador que lastima, hiere y separa...

Hoy te invito a reflexionar en esta tercera carta del apóstol Juan para que encontremos esos pequeños pasos que debemos dar, para que de nosotros se de buen testimonio, como dice la carta, que “TODOS” daban buen testimonio de Demetrio. 

Hoy planifiquemos organizar nuestras vidas, invitar a Jesucristo a que viva en nosotros, a que perdone nuestros pecados, carencias y que nos ayude a identificar esas áreas de nuestras vidas que deben ser renovadas con el poder del Espíritu Santo. Y que la paz de Dios este en nosotros y se refleje en nuestro trato a los demás, en nuestra forma de pensar, hablar y tomar decisiones. 

Dios te bendiga y te acompañe en este viaje de transformación espiritual. Recuerda que servir a los demás es un acto de amor, y que todavía hay Oloracielo.

Oración del día: Bendito Dios, glorificado sea tu nombre porque santo eres. Hoy Señor te entrego mi vida de una manera plena, todo aquello que me aleja de ti, que da mal testimonio de lo que quiero ser en ti, ayúdame a identificarlo y cambiar todo lo que no me deja crecer como seguidora (o) de Cristo; entre tus discípulos habían toda clase de personalidades, actitudes, pensamientos y comportamiento, pero cada uno de ellos fueron fortalecidos con el poder tu Espíritu Santo y transformados por ese poder transformador que solo tu posees, y es por eso que, hasta hoy permanece tu palabra entre nosotros. cámbiame, hazme digna (o) de ser llamada (o) tu hija (o). En el nombre y por la sangre de Jesucristo oro. Amen.


martes, 20 de mayo de 2025

El jardín del alma...

 


En las últimas semanas he estado leyendo un libro titulado "Jardines del alma", escrito por Debbonnaire Kovacs; este libro es un devocional que me ha ayudado mucho a entender ¿cómo crear una relación más íntima con Dios?, es un libro que me ha ayudado a entender que todo lo que yo creía que tenía que hacer para estar y sentirme en la presencia de Dios, puede ser mejorado; este devocional lo he considerado como un manual donde he encontrado diversas formas de mejorar mi vida espiritual, a la luz de la Biblia.                

La autora relata su vida en el camino de transformación de lo bueno a lo excelente, describe los momentos más bajos y oscuros de su relación con Dios, hasta aquellos donde, al igual que el salmista te preguntas “¿A dónde iré Señor sin ti?” (lee el Salmos 139) … es una manera práctica de mostrar cómo podemos cultivar una relación de amistad con nuestro Dios?, y cuidar nuestra vida espiritual, así como se cuidan las flores en los jardines; ella llama a Dios “Master Gardener” (Maestro jardinero).

El paralelismo de lo que existe en un jardín con lo que tenemos en nuestro propio jardín espiritual, nos invita a reflexionar en ¿Cuáles son aquellas cosechas que nosotros esperamos enseñarle a nuestro Dios, ¿Qué quiere Dios ver en nuestro jardín?, ¿Qué debemos sacar, eliminar de nuestro jardín?, ¿Qué debemos sembrar?...

El propósito es “Aprender a colocar a Dios en el centro de nuestras vidas”, no como lo hacemos hasta ahora, no es ir a la iglesia cada día de culto, no es aprenderse todos los himnos y canticos o coritos de la iglesia, no es diezmar ni ofrendar, no es sonreír y ser amable en la iglesia o darle las gracias a los predicadores por el sermón tan emotivo que expuso; no es sentir una emoción de segundos o minutos, en la cual pienso estar en la real presencias del Espíritu Santo…. No es nada de eso.

Es analizar que estoy haciendo, reconocer lo que estoy haciendo mal, arrepentirme y abandonar aquellas cosas que no le agradan a Dios (que pueden estar formando parte de mi carácter, de mi vida cotidiana, etc.), reconocer que necesito el perdón de Dios (diariamente), entender que no soy perfecta, enfocarme en ser mi mejor versión; y esto no es tarea fácil.

Para hacer todo esto, primero necesito conocer realmente a Dios (no lo que me han contado, ni como yo creo que es), conocerle como realmente Él es, a la luz de las Escrituras; Saber ¿Cuál es la naturaleza de Dios?, ¿Qué cosas le desagradan?, ¿Cuál fue el propósito de la creación de este mundo a la luz de sus ojos?, ¿Qué pide Dios de mí? (te invito a leer Deuteronomio 10:12-22 y Miqueas 6:6-16) ...

Puedes saberte muchos versículos de la biblia de memoria, podemos estar estudiando un manual de iglesia, podemos estar participando de actividades de evangelización, podemos ser miembros activos de una iglesia en particular, podemos creernos que estamos cumpliendo los mandatos de Dios…. Pero todo eso es solo justificación humana; Dios es más que eso; la relación con Dios es algo que se vive, que se siente y que se transmite por medio de las palabras, pensamientos y acciones. Todos estos elementos deben estar íntegramente conectados a la voluntad de Dios Padre Todo Poderoso.

Es ver y reconocer a Dios como un Padre amoroso, perdonador, misericordioso y bueno; sin pretender estar pecando y pidiendo perdón deliberadamente, o pecando pretenciosamente (pensando siempre “no hay problema Dios me perdonará”). Cuando entiendes cuál es el propósito de tu vida aquí y ahora, y comprendas que ese propósito está diseñado por Dios desde el inicio, entonces querrás estar con Él de verdad, caminar con El, esperar en El…

La invitación del día de hoy es para que nos sentemos a meditar sinceramente en lo que ha sido, en lo que es y en lo que queremos que sea nuestra vida, y que nos preguntemos ¿qué quiere Dios de nosotros?; esta última pregunta debes hacérsela directamente a Él, te aseguro que El te contestara (si lo haces sinceramente).

Oración del día: Bendito Dios, Padre Todo Poderoso, grande en misericordia, que repudias el pecado, pero amas al pecador. Hoy vengo a tu presencia para depositar todos mis pecados, aun aquellos que no soy capaz de reconocer como pecado. Te ruego que traigas a mi mente todo aquello que no te gusta, que no te agrada y que me aleja de ti; ayúdame a poder cultivar una relación de amor y perdón contigo, así como un jardinero cuida de las flores de su jardín. Pon en mí la entereza de no sentirme mejor ni superior a nadie, de no querer las cosas de este mundo, de no estar pendiente de las vidas de los demás más que de la mía propia. Reconstrúyeme desde todas aquellas partes de mi ser que están rotas y que hoy son la causa de que no pueda yo reflejar tu rostro ni tu amor. llévame por el camino de la perfección para poder ver tu rostro, te lo ruego, entendiendo y reconociendo que no tengo méritos para pedírtelo, sino que lo hago reconociendo y aceptando la sangre de Jesús derramada en la cruz del calvario por mí. En el nombre poderoso de Jesucristo oro. Amen.

                                                                                                     

 

miércoles, 14 de mayo de 2025

Tu definición...

 



¿Cuántas veces te has sentido decepcionado, triste, con vergüenza o enojado, simplemente porque haz hecho o dicho algo de lo que te arrepientes? en esos momentos quisieras devolver el tiempo e intentar hacerlo mejor. Pero ¿Qué te parece si desde el principio lo haces bien?, dirás "no puedo adivinar lo que debo hacer, solo actúo en el momento", tienes razón, no somos adivinos para poder ensayar nuestras respuestas o nuestras acciones, pero si tenemos la oportunidad de aprender del mejor maestro del mundo, y pedir dirección al mejor consejero del mundo. ¿sabes de quien hablo?, claro, ¡de Jehová Dios!

Él es que todo lo sabe, todo lo ve, todo lo escudriña. Te compartiré algunos versículos bíblicos que confirmas estos comentarios:

a.      El SEÑOR mira desde los cielos; El ve a todos los hijos de los hombres. Desde el lugar de su morada El observa a todos los habitantes de la tierra; El, que modela el corazón de cada uno de ellos; El, que todas las obras de ellos entienden. Salmos 33:13-15

b.      Tú conoces mi sentarme y mi levantarme; desde lejos comprendes mis pensamientos. Tú escudriñas mi senda y mi descanso, y conoces bien todos mis caminos. Salmos 139: 2-3

c.       ¿Podrá alguno esconderse en escondites de modo que yo no lo vea? --declara el SEÑOR. ¿No lleno yo los cielos y la tierra? --declara el SEÑOR. Jeremías 23:24

d.      Por tanto, no os hagáis semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes que vosotros le pidáis. Mateo 6:8

e.       Por tanto, no os preocupéis, diciendo: `` ¿Qué comeremos?" o `` ¿qué beberemos?" o `` ¿con qué nos vestiremos?" Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que vuestro Padre celestial sabe que necesitáis de todas estas cosas. Mateo 6:31-32

f.        Las cosas secretas pertenecen al SEÑOR nuestro Dios, más las cosas reveladas nos pertenecen a nosotros y a nuestros hijos para siempre, a fin de que guardemos todas las palabras de esta ley. Deut. 29:29

Así podría mencionar muchos más versos bíblicos que nos afirman que Dios tiene el conocimiento de todo, entonces ¿no crees que sería la persona ideal para consultar, antes de realizar algún trabajo, antes de tomar una decisión, antes de responder o airarme por algo que me han hecho o que he hecho?; Yo personalmente he practicado esto y me ha dado muy buenos resultados. 

Por esto te invito a que hoy, pruebes consultar a Dios por medio de la oración, y le cuentes todo lo que te preocupa, o todo lo que te inquieta, o lo que tienes que resolver y no sabes cómo; comparte todo con El. Estoy segura de que recibirás respuesta por medio de su Espíritu Santo, para poder dejar atrás esos sentimientos de decepción o vergüenza. 

También quiero recordarte que nada de esto te define, porque si así lo hiciera no tuvieras oportunidad para cambiar, y si la tienes; así que hoy, depende de ti cambiar tu propia definición. Recuerda que eres un hijo de Dios, amado, perdonado y bendecido.

 

Oración del día: Bendito Dios, Padre eterno y Todo Poderoso, tú que conoces los corazones de tus hijos, hoy vengo a ti a entregarte todas mis cargas, mis dificultades, mis penas, mis decepciones, mis dudas, mis miedos y todo aquello que me impide consagrarme por completo a ti. Toma mi vida oh, Dios, y transformarla; Perdona mis pecados y úngeme con tu Santo Espíritu, para que pueda yo poder vivir en ti, una vida de abundancia y bendición. En el nombre de Jesucristo. Amen.

 











miércoles, 26 de marzo de 2025

La esperanza desde el desaliento.

 



Cierta vez, conocí una joven (que para esta historia llevara el nombre de "Linda"); Linda era una chica con mucha chispa, aventurera y soñadora. Cierto día me encontré con ella en la plaza de mi bella ciudad de San Pedro de Macorís (R.D.); Esa tarde había yo terminado de visitar la Catedral de la ciudad, y paseaba por esos predios, disfrutando de la belleza que caracteriza a mi pueblo. 

Esta chica estaba sentada en uno de los bancos de la plaza; me acerque y le solicite que por favor me hiciera una fotografía donde pudiera verse la Catedral lo más que pudiera; ella acepto, pero al pararse para tomar la fotografía pude percibir en su mirada mucha tristeza; luego de hacer la foto, le pregunte si podía sentarme con ella unos minutos, a lo que ella accedió y estuvimos conversando por un largo rato.

En la conversación me hablo de ella de sus sueños y deseos, pues era muy joven todavía, de todos los proyectos que quiere realizar y de cómo le gustaría ayudar a su comunidad; En medio de todo esto, también me conto que ese día estaba visitando la Catedral porque su esposo había fallecido hacia un mes; con sus ojos llenos de tristeza y lágrimas, le dije que, como hijas de Dios tenemos la bendita esperanza de volver a ver a nuestros seres amados, en el día de la resurrección. Y empecé a platicarle sobre el plan de salvación y la bendita esperanza que yo (particularmente) abrazaba con todas las fuerzas de mi corazón.

Le acompañe mientras hablaba de su tristeza y ella me escucho cuando le hablaba de la esperanza de salvación. Luego de ese día, nos mantuvimos en comunicación, enviándonos textos, mensajes y una que otra llamada, con la finalidad de que ella no se sintiera que estaba sola. Le compartí unas cuantas anécdotas y la seguridad de que yo sabía perfectamente por lo que estaba pasando, pues yo también había experimentados perdidas en mi vida de personas muy amadas.

Esta bonita relación de amistad se convirtió en un motivador sentido de esperanza para aquella chica, la cual, sacando fuerzas desde lo más profundo de su ser, comenzó a confiar en el poder de Dios como Padre Celestial, Creador del Universo y sustentador de la vida. Ella conoció a ese amigo que no le falla jamás y que nunca está ocupado para poder escucharla, entenderla e invitarla a continuar.

En el libro de los Salmos hay un texto que me encanta, que dice: "Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, para contar todas sus obras. Salmos 73:28", este versículo es realmente hermoso, porque muestra cómo debería ser la relación con nuestro Dios, no solamente creer en El, es más bien creerle a Él y depositar todas nuestras esperanzas en sus manos, pues Él sabe lo que es mejor para nosotros.

Amados, en el momento que entendamos que dependemos directamente de nuestro Dios, en ese momento podremos aprender a depositar nuestras esperanzas en El; pero primero debemos conocerle, es por esto que es tan importante el estudio de la Biblia, la oración, y por supuesto, hablarles a otros sobre ese amigo tan especial que debe llegar a ser nuestro amado Señor Jesucristo. 

No importa por los momentos de tristezas que estes atravesando, las dificultades que tengas, las puestas que te han cerrado, nada de eso importa, cuando tienes la certeza de que Dios está contigo. 

La invitación para hoy es que estudiemos la Biblia, busquemos ayuda (de ser necesario) y conozcamos más de Dios, de Jesucristo y del Espíritu Santo. 

Oración del día: Bendito Dios de amor, te doy gracias por este día y por la persona que me presento el plan de salvación y que enseño a estudiar la Biblia; gracias por todas aquellas personas que, sin importar sus circunstancias, están dispuestos a llevar el mensaje de amor y esperanza a todos los que lo necesitan. Gracias por todas aquellas personas que al igual que "Linda" están dispuestas a escuchar de ti, de tu mensaje y que llegan a renovar sus esperanzas basadas en tu amor, tu misericordia y tu perdón. Danos las fuerzas y la sabiduría para continuar predicando de tu amor. En el nombre de Cristo Jesús. Amen.

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martes, 11 de febrero de 2025

7 principios para la sabiduría.

 




Basados en el libro de Proverbios capítulo 20; recopilado del estudio de este libro en el reto de 31 días de Sabiduría (Reto virtual), una maravillosa iniciativa para poder comprender mejor el libro de proverbios.

Estos principios, sin duda, nos ayudara a poder fortalecer nuestra vida espiritual y nuestra relación con Dios; son más que nada, para reflexionar en como nuestras acciones, hábitos e incluso pensamientos, nos pueden abrir o cerrar las puertas de una vida más Cristo céntrica.

Espero que al igual que a mí, pueda ayudarte a transformar la manera de pensar, actuar y en consecuencia “vivir”; El propósito de estas palabras son acercarnos al conocimiento de la palabra de Dios para obtener sabiduría. No nos creamos sabios en nuestra propia opinión, pensando quizás que nos sabemos ese proverbio de memoria, más bien démosle una oportunidad al Espíritu Santo para que nos hable por medio de esta lectura; porque cuando nos acercamos a ver todo esto en un espejo, te aseguro que podremos identificar aquellas áreas que debemos mejorar. Espero que disfrute el hacer una retrospectiva a la luz de estos principios.

1. El sabio no se deja dominar por ningún vicio (sobriedad) Prov. 20; Efesios 5:18

2. El no busca pleitos y sabe detener la contienda (templanza). Prov. 20; 3; Tito 1; Gálatas 5

3. El sabio sabe honrar el tiempo que el Señor le ha dado (diligencia). Prov. 20: 4; Deut. 4:9; Josué 22:5

4. El sabio gobierna su casa con justicia (conducta limpia y recta) Prov. 20:7, 8, 26, 28; Oseas 4:9; Gálatas 1:13

5. El sabio gobierna sus negocios con justicia (integridad). Prov. 20: 10, 14, 17, 21, 25; Genesis 20:6; Josué 24:14

6. El sabio invierte en construir sabiduría (el buen consejo). Prov. 20: 5, 12, 15, 18, 19, 27; Genesis 2:18; Nehemías 9:20; Isaías 61:1

7. El sabio aprende a honrar a sus padres (obediencia). Prov. 20: 11, 20, 29; Romanos 1:15; 2Corintios 7:15; Colosenses 3:6

 

He agregado algunos versos bíblicos que también entiendo que pueden ayudarnos a conocer mejor estos principios y poder aplicarlos a nuestras vidas; espero que sean de bendición para tu vida; recuerda que debemos primero Ser para entonces poder Hacer, es por esto que es importante la preparación de nuestra vida cristiana.

La invitación de hoy es para que podamos hacer nuestros estos principios, para que podamos obtener los frutos de la gracia de nuestro Dios (sabiduría) y que en esa misma medida podamos ayudar a otros a obtener sabiduría.

Oración del día: Dios eterno y todo poderoso, hoy te entrego mi corazón, mi entendimiento, mis pensamientos, y mis deseos para que me ayudes a poder obtener sabiduría; ayúdame a entenderla, a aplicarla, y también a compartirla; que tu Santo Espíritu pueda guiar mi vida, mis estudios bíblicos, mis oraciones y meditaciones en la palabra, para poder alcanzar el favor de tu amor con sabiduría. En el nombre de Jesucristo, amen.


Mucho más que una emoción.

  "Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad..." Juan 16:13 Cuando escuchamos hablar del Espíritu ...