lunes, 10 de octubre de 2022

Tu y Dios son mayoría.

 



Cuando nosotros decidimos luchar con nuestras propias fuerzas las batallas que nos presenta esta vida diariamente, a Dios no le queda otro remedio que esperar a que se te acaben esas fuerzas y vengas a Él. Dios está siempre ahí, pero se queda donde tú quieras que Él se quede; Él te puede ver desde la banca, o puede ir al terreno del juego contigo.

¿Qué quieres hacer hoy?, ¿quieres invitarlo a salir a enfrentar juntos, en contra de todo el sistema de maldad? o ¿quieres continuar desgastándote, perdiéndote en lo claro y nadando en lo seco?; En el libro de Isaías dice: "Porque yo, Jehová, soy tu Dios, quien te sostiene de la mano derecha y te dice: No temas, yo te ayudaré. No temas, gusano de Jacob, oh vosotros hombres de Israel; yo te socorrerédice Jehová, tu Redentor, el Santo de Israel". (Isaías).

Transfiere el protagonismo de tu vida a aquel que te creo, que te sostiene, y te promete que nunca te dejara. “Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos: que Jehová tu Dios es el que va contigo: no te dejará ni te desamparará. (Deut. 31:6).

Dios te bendiga hoy y siempre, y recuerda que tú y Dios son mayoría. Tus amigos de oloracielo.blogspot.com

 


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