En Amos 5:18 dice
"¡Hay de los que desean el día de Jehová!,
¿Para qué queréis este día de Jehová? Será de tinieblas y no de luz".
En
el texto, leyéndolo superficialmente, parecería que ni siquiera el mismo
profeta querría que ese día llegase; pero el contexto del mismo a lo que nos invita
es, a que hagamos una reflexión sobre lo que cada uno de nosotros conoce y sabe
sobre el regreso de Cristo, y pensar si realmente so deseamos.
Este
verso que se encuentra en el antiguo testamento (donde no había nacido
Jesucristo todavía), anuncia un evento terrible, en el cual (según el mismo
profeta) no querría nadie experimentar.
Pero,
Dios en su infinita sabiduría y misericordia, a través de los años y siglos ha
hecho provisión de su palabra y de sus promesas, colocándola al alcance de
todos nosotros, para que no seamos ignorantes de lo que sucederá. Al mismo
tiempo, con amor infinito nos ofrece salvación y vida eterna; solo nos pide
conocerle y entregarle nuestras vidas, pensamientos, acciones y palabras.
Así
como es de fácil salvarse, también así de fácil es perdernos la salvación
divina. Hoy te hago esa pregunta que hizo el profeta: ¿Para qué quieres este día
de Jehová?
¿Estás
seguro de conocerle, de que haces su voluntad, o por lo menos trabaja en ello;
conoces y cumples sus mandamientos; amas al pobre y al menesteroso; ayudas a la
viuda y al huérfano; alimentas tu espíritu de la palabra de Dios; pides y das perdón;
te preocupas por tu prójimo como te preocupas de ti mismo?....
Si has contestado a cada una de estas preguntas, y
has reflexionado en ellas, te digo que hoy es el día de salvación, búscale de corazón,
deja que el dirija tu vida. Amale, y disfruta de sus bendiciones.
Dios te bendiga rica y abundantemente,
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