martes, 6 de noviembre de 2018

¿Dónde está...?

¿Dónde está nuestro valor? ¿En logros? ¿En bienes materiales? ¿En relaciones? ¿En fama o poder? Si nuestro valor está en cosas vanas, en lo externo, tendremos problemas, pues todo eso es cambiante y circunstancial. Nuestro valor debe estar en Cristo, que no cambia y es el único que puede satisfacer cualquier necesidad, es agua viva y pan de vida que nos nutre y sostiene cada día. Su sangre poderosa nos compró... ¿Habrá algo más valioso? Cuando Él es nuestro centro y nuestro valor se fundamenta en Él, no importarán las circunstancias, ni lo material... ¡Él lo llenará todo!.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

“Cuando Dios ya me perdonó, ¿por qué yo no?”

  Hay días en los que el corazón recuerda cosas que ya deberían haber quedado atrás. Errores, decisiones, palabras dichas o silencios guarda...