¿Dónde está nuestro valor? ¿En logros? ¿En bienes materiales? ¿En relaciones? ¿En fama o poder? Si nuestro valor está en cosas vanas, en lo externo, tendremos problemas, pues todo eso es cambiante y circunstancial. Nuestro valor debe estar en Cristo, que no cambia y es el único que puede satisfacer cualquier necesidad, es agua viva y pan de vida que nos nutre y sostiene cada día. Su sangre poderosa nos compró... ¿Habrá algo más valioso? Cuando Él es nuestro centro y nuestro valor se fundamenta en Él, no importarán las circunstancias, ni lo material... ¡Él lo llenará todo!.
martes, 6 de noviembre de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Cuando Dios cambia nuestra manera de vernos.
“El hermano de condición humilde, debe sentirse orgullosos de su alta dignidad..." — Santiago 1:9 Vivimos en un mundo que constante...
-
Vivimos un tiempo en el que el dolor parece multiplicarse. Las noticias nos recuerdan cada día que la humanidad entera está herida. Según ...
-
En los últimos años, los noticieros del mundo han encendido una alarma que no podemos ignorar: la criminalidad juvenil está creciendo y mu...
No hay comentarios:
Publicar un comentario