miércoles, 29 de julio de 2026

Cuando el enemigo no ruge... susurra.

 



"Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo."
Efesios 6:11

No todos los ataques del enemigo llegan acompañados de grandes tragedias.

Algunos llegan disfrazados de cansancio. Otros de exceso de trabajo. Algunos toman la forma de entretenimiento sin límites, de preocupaciones que ocupan cada pensamiento o de una rutina que, poco a poco, va dejando a Dios para "cuando haya tiempo".

Y así, casi sin darnos cuenta, dejamos de orar con la misma pasión. Abrimos la Biblia cada vez menos. La voz del Espíritu Santo comienza a ser reemplazada por el ruido constante de este mundo.

El enemigo sabe que un creyente de rodillas es una amenaza para su reino. Por eso, muchas veces no necesita alejarnos de Dios de un solo golpe; le basta con distraernos lo suficiente para que nos alejemos paso a paso.

Pero hoy Dios nos hace un llamado de amor y nos invita a despertar.

A volver a buscar su presencia antes que cualquier otra cosa. A llenar nuestra mente con su Palabra en lugar de las voces que intentan sembrar temor, confusión o desesperanza. A fortalecer nuestra fe mientras aún es de día, porque las batallas espirituales no se ganan en el momento del combate, sino en el tiempo que dedicamos a conocer a nuestro Salvador.

La buena noticia es que no estamos solos.

Cristo ya venció al enemigo en la cruz. Nuestra victoria no depende de nuestra fuerza, sino de permanecer unidos a Él. Cuando abrimos las Escrituras, cuando oramos con sinceridad y confiamos en sus promesas, encontramos el refugio que ninguna circunstancia puede destruir.

Quizá hoy sea el momento de apagar el ruido por unos minutos, abrir la Biblia y permitir que Dios vuelva a hablar a nuestro corazón.

Porque un cristiano que permanece cerca de Jesús nunca enfrenta la batalla solo. Recuerda que hay Oloracielo.

Oremos:

Señor, despierta mi corazón cuando el cansancio, las distracciones o la rutina intenten apartarme de Ti. Ayúdame a amar nuevamente tu Palabra, a buscarte con sinceridad y a permanecer firme en la fe. Revísteme con tu armadura para resistir las asechanzas del enemigo y recuérdame cada día que mi refugio, mi esperanza y mi victoria están únicamente en Cristo Jesús. Amén.

Desafío de la semana

ü  Dedica por lo menos, 15 minutos al estudio y la meditación de la palabra de Dios cada día.

ü  Inicia y termina tu día en oración.

ü  Reduce las distracciones que te alejan de la presencia de Dios.

ü  Anota una verdad que Dios te hable en esta semana y ponla en practica

ü  Comparte con alguien lo que Dios está enseñándote. 


Autora: Elisa Pimentel
Blog:
Oloracielo.blogspot.com

YouTube: https://www.youtube.com/@oloracielord 

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